Una cubana residente en España denunció que la demora de sus antecedentes penales en Cuba mantiene paralizada su solicitud de nacionalidad española.
Yuni Rodríguez explicó que lleva meses esperando el certificado debidamente legalizado, pese a haber preparado con antelación el resto de su expediente.
«Por los puñeteros antecedentes penales, no he podido solicitar mi nacionalidad española aquí en España», lamentó en un video difundido en Facebook.
Dos años dedicados a preparar los documentos
Rodríguez aseguró que comenzó sus gestiones dos años antes de salir de Cuba. Durante ese período tramitó la transcripción de su matrimonio en la Embajada de España en La Habana.
También obtuvo el visado para ella y su hijo, además de completar los procedimientos relacionados con el menor. Su objetivo era llegar a España con buena parte del proceso adelantado.
La mujer ya acumula un año de residencia legal, está casada con un ciudadano español y aprobó la prueba CCSE. Ese examen evalúa conocimientos constitucionales, sociales y culturales de España.
Sin embargo, todavía necesita presentar el certificado cubano. «De nada me sirvió hacer todo eso», expresó al describir la paralización de su expediente.
Legalización de los antecedentes penales en Cuba
El certificado de antecedentes penales del país de origen figura entre los documentos exigidos a los adultos que solicitan la nacionalidad española por residencia.
En el caso de los documentos cubanos, obtener el certificado no completa por sí solo el procedimiento. El papel debe cumplir las formalidades necesarias para tener validez ante las autoridades españolas.
Cuba no pertenece al Convenio de la Apostilla de La Haya. Por ese motivo, un documento cubano destinado a España requiere legalización por las autoridades correspondientes.
El Consulado General de España en La Habana indica que debe intervenir la autoridad cubana competente, incluido el Ministerio de Relaciones Exteriores. Después corresponde la legalización consular española.
Rodríguez atribuyó la espera a la falta de insumos y credenciales para concluir esas gestiones. «En Cuba no hay pegatina, no hay nada, no hay nada», afirmó.
La alternativa que contempla en España
La cubana también cuestionó los gastos adicionales que algunas personas afrontan para intentar acelerar documentos. «Ahora sí, planta los billetes», comentó durante su relato.
La entrevistada no presentó pruebas de pagos irregulares relacionados con su trámite. Sus palabras reflejan su percepción sobre los costos y las vías informales para destrabar gestiones.
Si el certificado no llega a tiempo, Rodríguez contempla esperar hasta completar dos años de residencia legal en España. Ese plazo abre otra vía para ciudadanos originarios de países iberoamericanos.
La legislación española reduce a un año el período de residencia para quien lleve un año casado con un español y no esté separado. Para nacionales iberoamericanos establece un plazo de dos años.
«Ahorita presento por mí misma. Y no presento por estar casada con un ciudadano español. Presento porque soy cubana, soy latinoamericana», explicó.
Esta alternativa cambiaría la base de su solicitud, pero no eliminaría la necesidad de acreditar su situación documental. «Lo de Cuba ya no tiene nombre. Es una angustia y una odisea enorme», resumió.
















