La Casa Blanca instó a los «líderes cubanos» a llegar a un acuerdo con Estados Unidos antes de que sea demasiado tarde. Así lo afirmó un portavoz de la administración Trump a Reuters.
La advertencia directa a La Habana
Un portavoz de la Casa Blanca declaró a Reuters que las sanciones están dirigidas a los líderes y organizaciones que perpetúan los esfuerzos dañinos del régimen. Estos esfuerzos buscan socavar la seguridad nacional de Estados Unidos.
El funcionario subrayó que Washington está listo para iniciar una nueva fase en las relaciones con La Habana.
Citando declaraciones previas del secretario de Estado Marco Rubio, el portavoz señaló que lo único que se interpone en el camino es el liderazgo actual de Cuba. Los líderes del país deberían llegar a un acuerdo con Estados Unidos antes de que sea demasiado tarde, recalcó el funcionario.
La respuesta a la advertencia de la ONU
El mensaje de la Casa Blanca llegó en respuesta a la advertencia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk. El día anterior exigió el levantamiento inmediato de las medidas contra Cuba. Además, Türk alertó que las sanciones estaban causando daño generalizado a la población cubana y poniendo vidas en riesgo.
La administración Trump defendió sus sanciones y rechazó el llamado de la ONU. Argumentaron que las medidas están diseñadas para presionar a la cúpula del régimen y no a la población civil.
El contexto de máxima presión
La advertencia se produce durante una escalada sin precedentes de la política de Washington hacia La Habana. Desde enero de 2026, Estados Unidos ha impuesto más de 240 sanciones contra Cuba. Estas incluyen el bloqueo petrolero total, la inclusión de Díaz-Canel y su familia en la lista SDN de OFAC, y la sanción a CUPET anunciada el mismo 11 de junio.
El mismo día, el secretario de Guerra Pete Hegseth visitó la Base Naval de Guantánamo y advirtió que todas las opciones están sobre la mesa, mientras el Pentágono actualiza planes militares ante la posibilidad de un colapso del régimen.
La postura de Marco Rubio
El secretario de Estado Marco Rubio ha sido una de las voces más firmes dentro de la administración Trump en relación con Cuba. El 4 de junio, Rubio reconoció ante el Congreso que existen tecnócratas dentro del aparato cubano con quienes Washington podría trabajar para una transición. Además, afirmó que Estados Unidos está abierto a una solución negociada que coloque a Cuba en un camino hacia la democracia y la prosperidad.
Rubio también calificó la situación en Cuba como la de un Estado fallido a noventa millas de las costas de Florida. Reiteró que la presión continuará hasta que se produzcan cambios sustanciales en la isla.
La respuesta de Cuba
El gobierno cubano rechazó las declaraciones de la Casa Blanca. El canciller Bruno Rodríguez acusó a Marco Rubio de reforzar el cerco económico y energético contra Cuba con mentiras y afirmó que las sanciones constituyen un acto de genocidio contra el pueblo cubano. Rodríguez reiteró que Cuba no negociará bajo presión y que cualquier cambio en el país debe ser decidido por los cubanos.











