La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó al presidente Donald Trump a eliminar las protecciones del Estatus de Protección Temporal (TPS) para haitianos y sirios. Además, es un fallo que sienta un precedente legal que podría extenderse a otros países, incluido Cuba.
El fallo de la Corte Suprema
El máximo tribunal resolvió el 25 de junio, por seis votos contra tres, que el gobierno de Trump puede proceder con la cancelación del TPS para aproximadamente 350,000 haitianos y 7,000 sirios. El juez Samuel Alito redactó la opinión mayoritaria y sostuvo que los tribunales no pueden anular la determinación del gobierno federal sobre el estatus de protección temporal en la mayoría de los casos.
La decisión representa una de las victorias migratorias más significativas de la administración Trump. El programa TPS, creado por el Congreso en 1990, permite al secretario de Seguridad Nacional otorgar autorización de trabajo y protección contra la deportación. Esto aplica a inmigrantes de países que enfrentan conflictos armados, desastres naturales o condiciones extraordinarias.
Implicaciones para los beneficiarios actuales
Los aproximadamente 1.3 millones de personas de 17 países que dependen del TPS en Estados Unidos quedan en una situación de incertidumbre tras este fallo. La administración Trump ya había obtenido autorización para eliminar las protecciones para más de 300,000 venezolanos. Asimismo, este nuevo fallo allana el camino para poner fin al programa para la mayoría de los países designados.
Ashley Sánchez, directora de la Clínica de Derecho Migratorio de la Universidad de Notre Dame, señaló que los haitianos y sirios ahora enfrentan decisiones difíciles. Deben decidir si permanecer en el país con riesgo de detención y deportación, o regresar a países que el Departamento de Estado advierte que no son seguros para viajar.
El precedente que podría afectar a cubanos
Cuba no está actualmente designada para TPS, pero el fallo tiene implicaciones directas para cubanos en procesos migratorios bajo la administración Trump. Por otro lado, la decisión consolida la autoridad presidencial para cancelar protecciones migratorias sin posibilidad de revisión judicial. Esto podría aplicarse a otros programas humanitarios como el parole o el asilo.
El gobierno de Trump ha sostenido que el programa TPS ha perdido su carácter temporal y que los tribunales no tienen competencia para revisar las decisiones del Departamento de Seguridad Nacional. La mayoría de la Corte Suprema coincidió en que el texto de la ley que creó el TPS impide la revisión judicial de estas determinaciones.
La disidencia y el debate sobre motivación racial
La jueza Elena Kagan, en su disidencia, escribió que los comentarios del presidente sobre los inmigrantes haitianos fueron «tan repulsivos y racialmente cargados» que revelan que la raza influyó en la decisión de eliminar las protecciones. Los abogados de los demandantes haitianos argumentaron que la terminación del TPS estuvo motivada por animadversión racial.
El caso llegó a la Corte Suprema después de que tribunales federales en Nueva York y Washington bloquearan los intentos iniciales de Trump de cancelar el TPS en noviembre de 2025. La Cámara de Representantes aprobó en abril un proyecto bipartidista para extender las protecciones para haitianos, pero la iniciativa no avanzó en el Senado.
Haití y Siria: países que siguen siendo peligrosos
Haití recibió la designación de TPS por primera vez en 2010 tras un terremoto catastrófico, y las protecciones se prorrogaron en múltiples ocasiones debido a la persistente violencia de pandillas que ha desplazado a más de un millón de personas. Siria fue designada en 2012 durante la guerra civil. Ambos países permanecen bajo la advertencia de viaje más alta del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Viles Dorsainvil, líder del Centro de Apoyo Haitiano, calificó la decisión como «noticias impactantes» y advirtió que «coloca a miles de familias haitianas en miedo inmediato».















