Las muertes bajo custodia del ICE volvieron a encender las alarmas en Estados Unidos. Un informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights registró 52 fallecimientos durante los primeros 500 días del segundo mandato de Donald Trump.
Entre las víctimas aparecen cuatro cubanos: Denny Adán González, Aled Damien Carbonell-Betancourt, Isidro Pérez y Geraldo Lunas Campos.
Un informe apunta a la atención médica y la falta de control
El reporte fue publicado el 25 de junio de 2026 y lleva por título “Morir en detención: aumento de las muertes en un sistema de detención migratoria en expansión en Estados Unidos”.
Human Rights Watch y Physicians for Human Rights señalan que la tasa de muertes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE, alcanzó su nivel más alto en varios años.
El documento relaciona ese aumento con fallas en la atención médica, supervisión deficiente y poca transparencia pública. También cuestiona la capacidad real de las familias, el Congreso y los organismos de control para acceder a información completa.
Cuatro cubanos entre los fallecidos
El informe identifica a Denny Adán González, Aled Damien Carbonell-Betancourt, Isidro Pérez y Geraldo Lunas Campos como cubanos fallecidos bajo custodia del ICE.
Sus nombres aparecen dentro de una lista más amplia de 52 casos ocurridos en menos de año y medio. La cifra vuelve más sensible el debate sobre las detenciones migratorias, sobre todo entre comunidades con fuerte presencia en Estados Unidos.
El reporte no presenta solo una relación de nombres. También revisa patrones de respuesta médica, traslados, aislamiento, demoras institucionales y acceso limitado a expedientes.
Más detenidos y más muertes bajo custodia
Según el informe, durante el primer año del segundo mandato de Trump, el número de personas detenidas por ICE aumentó un 77 %. Pasó de unas 40.000 a más de 71.000 personas.
En ese mismo periodo, la tasa de muertes bajo custodia subió un 140 %. Las organizaciones sostienen que el crecimiento no se explica únicamente por el aumento de detenidos.
“Las personas están muriendo bajo custodia de ICE a la tasa más alta registrada en muchos años, incluso teniendo en cuenta el aumento del número de personas detenidas”, afirmó Brian Root, asesor sénior sobre tecnología y derechos humanos de Human Rights Watch.
Reclamos de transparencia y supervisión independiente
Human Rights Watch y Physicians for Human Rights aseguran que ICE limita la información sobre las circunstancias de cada fallecimiento. Esa falta de datos deja preguntas abiertas sobre la atención recibida y la actuación del personal encargado.
El informe también señala retrasos en la publicación de reportes. De acuerdo con las organizaciones, la agencia debe informar públicamente una muerte en 48 horas y ampliar los detalles en un plazo de 30 días.
“ICE restringe de tal manera la información que proporciona al Congreso, a las familias y al público que una supervisión efectiva resulta prácticamente imposible”, afirmó la doctora Katherine Peeler, coautora del informe y asesora médica de Physicians for Human Rights.
Las familias piden respuestas
El documento recoge casos revisados con entrevistas a familiares, abogados y antiguos compañeros de celda. En algunos expedientes, las organizaciones señalan demoras ante señales claras de emergencia médica.
También describen dificultades para obtener registros clínicos y administrativos después de una muerte bajo custodia. Esa opacidad, según el informe, impide saber si el gobierno cumplió con su obligación de proteger a las personas detenidas.
“Las familias tienen derecho a saber qué ocurrió con sus seres queridos bajo custodia de ICE”, afirmó Peeler.
Las organizaciones piden reducir el número de personas detenidas, priorizar alternativas a la detención migratoria y crear mecanismos independientes para investigar cada muerte bajo custodia.















