Francia participará en las conversaciones de Abu Dabi sobre la guerra en Ucrania, anunció este domingo el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.
La ronda, mediada por Estados Unidos, está prevista para el martes 10 y el miércoles 11 de noviembre de 2026.
El anuncio francés introduce una diferencia con el formato trilateral defendido por Moscú, que contempla a representantes rusos, ucranianos y estadounidenses.
París anuncia presencia europea frente al formato ruso
Barrot aseguró en declaraciones a la emisora RTL que Europa estará representada y que Francia acudirá a las discusiones.
La posición contrasta con la del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien sostuvo que los países europeos no participarían en las negociaciones.
Hasta ahora, la cita se había planteado como un encuentro entre funcionarios, no como una reunión de líderes. Su objetivo es buscar vías para poner fin a la invasión rusa de Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha expresado su deseo de incorporar a los aliados europeos al proceso. Barrot defendió que Francia acudirá para hacer escuchar la posición europea.
Seguridad europea y contactos previos en Bruselas
El jueves 5 de noviembre, funcionarios de Estados Unidos, Europa, Ucrania y la OTAN mantuvieron una reunión preparatoria en Bruselas. Una portavoz de la alianza situó como objetivo avanzar hacia un final justo y sostenible de la guerra.
Jared Kushner, enviado y yerno del presidente Donald Trump, participó por videoconferencia. Planteó que Washington trabaja en un esquema de seguridad europea más amplio para favorecer una paz duradera.
Trump había anticipado un posible acuerdo con Moscú que abarcaría tanto Ucrania como el conjunto de Europa. Los aliados europeos han rechazado durante años las pretensiones rusas de reorganizar la seguridad continental.
Antes de la invasión de 2022, Moscú exigió retirar tropas de la OTAN de Europa del Este. La alianza rechazó esa demanda.
Kushner indicó que Estados Unidos consultará estrechamente con sus socios europeos al margen de la cita de Abu Dabi. Condicionó el paso hacia un formato multilateral con participación europea directa a que las conversaciones registren avances.
















