La termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a incorporarse al sistema eléctrico nacional este domingo, en medio de una situación energética que mantiene atentos a millones de cubanos.
La planta de Matanzas inició el aumento gradual de carga tras varios días fuera de servicio por trabajos técnicos. Su recuperación resulta clave para el occidente del país, donde se concentra una parte importante del consumo eléctrico.
La sincronización ocurrió en la mañana del 10 de mayo, Día de las Madres en Cuba, una fecha marcada también por la preocupación de muchas familias ante los apagones.
La planta ya entrega energía al sistema
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras sincronizó con el sistema electroenergético nacional a las 8:38 de la mañana, según informó Jorge Gómez, director de producción de la industria.
En las primeras horas posteriores a su entrada, la unidad entregaba alrededor de 90 megawatts al sistema. La previsión inicial era aumentar la generación de forma progresiva, siempre bajo vigilancia técnica.
Gómez explicó a la Agencia Cubana de Noticias que la planta pudiera llegar a unos 200 megawatts cerca del mediodía. No obstante, aclaró que el proceso exige mucho control y no está libre de riesgos.
La subida de carga en una termoeléctrica de este tipo no se realiza de golpe. Los operadores deben comprobar presión, temperatura, calidad del vapor y comportamiento de los equipos.
Vigilancia constante tras la sincronización
El directivo señaló que el equipo técnico se mantiene pendiente de cada parámetro de operación. La prioridad es detectar cualquier defecto y corregirlo antes de que genere una nueva interrupción.
“En estos momentos nos enfocamos en vigilar cada parámetro y corregir sobre la marcha cualquier defecto que pueda presentarse”, comentó Gómez.
También explicó que la planta busca ganar en calidad y presión de vapor para poder elevar la potencia. En estas labores participan operadores, ingenieros y otros trabajadores especializados.
La Guiteras es considerada el bloque unitario más grande y eficiente de Cuba. Por eso, cada salida de servicio tiene impacto directo en el balance de generación del país.
Reparaciones en caldera y equipos auxiliares
La parada de la termoeléctrica se estimó inicialmente para unas 96 horas. Durante ese tiempo, los equipos de mantenimiento repararon tuberías en la caldera.
Además, se ejecutaron otras acciones asociadas a la inspección de válvulas y equipos auxiliares. En total, se realizaron cerca de 300 acciones correctivas, de acuerdo con la información oficial.
En los trabajos participaron especialistas de la propia planta y trabajadores de empresas de mantenimiento a centrales eléctricas de Santa Cruz y Mariel.
Este tipo de intervenciones suele ser complejo, porque cualquier fallo en una unidad térmica puede retrasar la reincorporación o provocar una nueva salida inesperada.
Una unidad clave para el occidente del país
La Antonio Guiteras se encuentra en Matanzas, una ubicación estratégica para el sistema eléctrico cubano. Desde esa zona se atienden grandes cargas del occidente, incluida La Habana.
La planta también tiene una ventaja importante frente a otras termoeléctricas: consume crudo nacional mediante oleoducto. Esto evita gastos adicionales por transportación de combustible.
Su regreso al sistema no elimina por sí solo el déficit eléctrico del país. Sin embargo, aporta una capacidad relevante en un momento de alta demanda y frecuentes afectaciones.
La estabilidad de la unidad durante las próximas horas será decisiva para conocer cuánto podrá sostener realmente en generación. Por ahora, el proceso avanza de forma gradual y bajo control técnico.















