Un grupo de inversión de Dubái firmó una carta de intenciones con el Gobierno de Cuba para construir un complejo turístico de lujo en Cayo Santa María que los promotores proponen llamar Trump Island si prosperan las negociaciones con la Organización Trump.
Proyecto de complejo turístico en el norte de Villa Clara
El diario The National, con sede en Abu Dabi, publicó que Ali bin Haidar, presidente del conglomerado familiar Abdulla Ali Bin Haidar Group, con sede en Dubái, suscribió una carta de intenciones con autoridades cubanas para arrendar terrenos en Cayo Santa María, polo turístico de la provincia de Villa Clara. El proyecto contempla la edificación de un complejo con dos torres de cúpulas doradas, según los bocetos preliminares que maneja el grupo.
La propuesta incluye negociar con la Organización Trump el uso del nombre Trump Island para el complejo. Bin Haidar confirmó que su equipo se ha puesto en contacto con la oficina del presidente Donald Trump para discutir los derechos de nombre, aunque aclaró que no existe ningún acuerdo firmado con la parte estadounidense. Los documentos conceptuales describen Trump Island como una «opción de nombre bajo revisión».
El arquitecto de los acuerdos entre Cuba y el Golfo
Ahmed Faisal, un empresario de origen egipcio que actúa como consultor del Gobierno cubano y a quien los funcionarios llaman «el arquitecto», indicó que se han firmado varios memorandos de entendimiento en sectores como turismo, aviación, salud y farmacéutica. Faisal calificó el momento de «histórico» por el volumen de acuerdos que se negocian para una Cuba post-sanciones.
Entre los acuerdos adicionales figura un convenio con el grupo egipcio Mag para evaluar los recursos geológicos del proyecto minero Cajálbana, en Pinar del Río, que podría derivar en una empresa mixta si las evaluaciones resultan favorables. También se han realizado reuniones en los sectores petrolero, gasístico y de infraestructura.
Apuesta por el turismo tras la caída del sector
El viceministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Carlos Luis Jorge Méndez, declaró a The National que Cuba está impulsando una mayor participación del sector privado en la economía y creando un entorno empresarial más competitivo. Aclaró que el país no está privatizando la economía, sino modernizándola.
El proyecto turístico en Cayo Santa María se enmarca en la estrategia de Cuba para atraer inversión extranjera después de que el turismo cayera un 56 % en el primer cuatrimestre de 2026. La isla recibió apenas 30.883 turistas en mayo, la cifra mensual más baja del año, según datos oficiales. El país busca nuevos socios en el Golfo Pérsico ante el colapso de los arribos tradicionales desde Canadá y Europa.
Las sanciones como telón de fondo
El principal obstáculo para cualquier inversión extranjera en Cuba sigue siendo el embargo de Estados Unidos. El propio Bin Haidar basó su apuesta en la convicción de que las sanciones no pueden durar para siempre. Sin la autorización de Washington, cualquier proyecto que involucre el nombre o la marca Trump requeriría una licencia especial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
El presidente del grupo Mag, Mohamed Atta Gad, resumió la situación al señalar que «el único obstáculo importante son las sanciones estadounidenses».
Los funcionarios cubanos confían en que el levantamiento de las restricciones permita materializar los acuerdos firmados, pero por ahora todos los proyectos están sujetos al desenlace de la presión económica de Washington sobre La Habana.













