El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, confirmó este jueves que la administración Trump mantiene conversaciones activas con el Gobierno cubano para abordar cambios en las políticas económicas de la isla.
Vance: «Estamos hablando con el Gobierno cubano»
En una rueda de prensa en la Casa Blanca donde presentó el preacuerdo con Irán, Vance declaró que Estados Unidos está dialogando con La Habana. «Estamos hablando con el Gobierno cubano sobre cómo podrían cambiar sus prácticas para cambiar esa situación», afirmó.
La agencia Europa Press informó que Vance calificó la economía cubana como «peor que la iraní» y dijo que el sistema cubano «no ha funcionado» y no puede generar ingresos.
Relación condicionada a reformas
Vance advirtió que si las autoridades cubanas «toman decisiones acertadas», la relación bilateral mejorará sustancialmente. «Obviamente, si hacen algo, nosotros también haremos algo. Vamos a tener una relación mucho mejor con esa isla», señaló.
El vicepresidente se refirió a las 176 reformas económicas que la Asamblea Nacional de Cuba aprobó el mismo jueves, aunque sin ofrecer detalles específicos sobre las conversaciones.
Cuando los periodistas le preguntaron si Cuba sería el próximo país después de Irán, Vance remitió la consulta al secretario de Estado, Marco Rubio. «Tienen que preguntar a Rubio sobre Cuba», respondió.
El mismo día de la aprobación de las 176 reformas
Las declaraciones de Vance coincidieron con la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que aprobó el paquete de 176 reformas económicas presentado por Díaz-Canel. Las medidas incluyen la apertura a la banca privada, la inversión extranjera sin joint venture forzoso y el fin de los subsidios universales.
La Casa Blanca ha intensificado la presión sobre Cuba mediante sanciones secundarias, el bloqueo petrolero y la designación de CUPET como entidad sancionada. Sin embargo, las declaraciones de Vance sugieren que el canal diplomático sigue abierto.
Días antes, la vicecanciller cubana Josefina Vidal había declarado que Cuba no veía avances en el diálogo con Estados Unidos. Las palabras de Vance contrastan con esa postura al confirmar que existen contactos activos.
La advertencia sobre la economía cubana
Vance describió la situación económica de Cuba con crudeza. «Su economía probablemente esté en peor estado que la iraní. Es un sistema que no ha funcionado. Queremos que el pueblo cubano sea feliz y próspero», dijo.
Estados Unidos condiciona cualquier alivio de sanciones a cambios profundos en el sistema político y económico cubano. La declaración de Vance deja en manos de La Habana el ritmo de la relación bilateral.













