Médicos cubanos en Miami presentaron plan para mejorar el sistema de salud, reconstruir hospitales, atraer inversiones y modernizar la atención médica en Cuba en un eventual cambio de sistema político.
Mientras el sistema sanitario cubano enfrenta una de las peores crisis de su historia, organizaciones médicas del exilio en Miami anunciaron el lanzamiento del proyecto «911 Cuba», una iniciativa que busca diseñar la reconstrucción del sistema de salud de la Isla en caso de que ocurra una transición democrática.
La propuesta, que compartió en redes, el reportero Mario J. Pentón, despertó interés entre miles de cubanos dentro y fuera del país, especialmente en momentos en que hospitales enfrentan escasez de medicamentos, falta de insumos básicos, deterioro de instalaciones y una creciente emigración de profesionales de la salud.
Según sus promotores, el proyecto pretende reunir clínicas, hospitales, farmacéuticas, inversionistas y organizaciones médicas dispuestas a participar en la recuperación del sistema sanitario cubano.
¿Cómo funcionaría el nuevo modelo de salud?
A diferencia del esquema completamente estatal que existe actualmente en Cuba, la propuesta plantea un sistema mixto que combine servicios públicos con participación privada.
Los impulsores del proyecto consideran que este modelo permitiría atraer inversiones, modernizar hospitales, mejorar el acceso a medicamentos y elevar la calidad de la atención médica.
La iniciativa contempla la rehabilitación de centros hospitalarios existentes y la construcción de nuevas instalaciones médicas con apoyo de empresas estadounidenses y organizaciones de salud radicadas en Miami.
También se prevé facilitar el suministro de equipos médicos, tecnología hospitalaria y medicamentos que hoy escasean en gran parte de la Isla.
El papel de los médicos cubanos en el exterior
Uno de los pilares del proyecto es aprovechar la experiencia de miles de médicos, enfermeros y especialistas cubanos que actualmente ejercen en Estados Unidos y otros países.
Los organizadores consideran que este capital humano podría desempeñar un papel clave en la formación de nuevos profesionales, la actualización tecnológica y la reorganización del sistema sanitario.
Asimismo, buscan crear alianzas con universidades, centros de investigación y compañías farmacéuticas para acelerar la recuperación del sector.
La iniciativa surge en un contexto especialmente complejo para la salud pública cubana.
Durante los últimos años se han multiplicado las denuncias por falta de medicamentos, déficit de material quirúrgico, cierre de servicios hospitalarios, deterioro de ambulancias y dificultades para acceder a tratamientos especializados.
A ello se suma la salida masiva de médicos y personal sanitario hacia otros países en busca de mejores condiciones laborales.
Los promotores de «911 Cuba» sostienen que es necesario comenzar a preparar desde ahora un plan de reconstrucción que permita responder rápidamente a las necesidades de la población en un escenario de cambios políticos.
¿Privatización o sistema mixto en el nuevo sistema de salud en Cuba, según Miami?
Los responsables del proyecto insisten en que no se trata de eliminar completamente la atención pública, sino de combinar programas sociales con inversiones privadas para garantizar sostenibilidad financiera y ampliar el acceso a servicios médicos modernos.
Según explican, el objetivo sería mantener la atención para los sectores más vulnerables mientras se crean nuevas opciones de cobertura y financiamiento para el resto de la población.
Aunque el proyecto depende de eventuales cambios políticos en la Isla, representa una de las propuestas más ambiciosas presentadas hasta ahora por organizaciones del exilio cubano para transformar uno de los sectores más afectados por la crisis económica.













