La Habana incorporará 20 camiones para la recogida de basura y más de 240 cajas Ampliroll, aunque las autoridades admiten que el lote no resolverá el déficit del servicio.
Los equipos proceden de China y fueron presentados durante un recorrido por la base logística del municipio Playa. La visita estuvo encabezada por la viceprimera ministra Inés María Chapman.
La operación superó el millón de euros, según informó la televisión estatal cubana. La compra se pagó íntegramente con fondos nacionales.
Camiones chinos y cajas ensambladas en Guanabo
Los nuevos vehículos cuentan con aire acondicionado, transmisión de ocho velocidades y frenos preparados para terrenos montañosos. Las cajas Ampliroll pueden almacenar cinco o diez toneladas.
Las estructuras llegaron desmontadas para aprovechar mejor el espacio disponible durante el traslado marítimo. Ese método permitió transportar 14 cajas en cada contenedor, en lugar de solo tres unidades armadas.
El montaje final se realiza en talleres de Guanabo. Sin embargo, la contingencia energética ha reducido la velocidad de los trabajos y condicionado la preparación de los equipos.
Los funcionarios reconocieron durante la presentación que la inversión atenderá “una parte del problema crítico”. También descartaron que los 20 camiones para la recogida de basura en La Habana constituyan una solución definitiva.
Municipios habilitarán puntos temporales de acopio
El plan incluye la creación de espacios temporales para depositar residuos en cada municipio capitalino. Vecinos e instituciones deberán trasladar hasta esos lugares los desechos, que después serían retirados por los equipos recolectores.
Las autoridades prevén realizar reuniones en circunscripciones y consejos populares. Allí deberán comunicar la ubicación de los puntos y explicar cómo funcionará el sistema.
La medida busca organizar la recogida con una flota que opera muy por debajo de sus necesidades. También traslada parte del proceso hacia zonas de acopio concentrado, en vez de depender únicamente del recorrido habitual por calles y barrios.
La flota activa cubre una parte limitada de la demanda
En febrero solo funcionaban 44 de los 106 camiones disponibles en la capital. Esa cifra equivale al 41 % del parque existente.
La falta de diésel y las averías mecánicas figuraban entre las principales causas de la paralización. La utilidad de los vehículos recién adquiridos también dependerá del combustible, las piezas de repuesto y el mantenimiento.
La Habana genera diariamente entre 24 000 y 30 000 metros cúbicos de residuos sólidos. En determinados períodos, el volumen sin recoger llegó a 23 814 metros cúbicos por día.
El déficit se extiende a los depósitos utilizados por la población. La ciudad necesitaría entre 20 000 y 30 000 contenedores, pero dispone de unos 10 000 y muchos presentan un notable deterioro.
Las más de 240 cajas anunciadas cubrirían solo una parte de esa carencia. Su puesta en servicio tampoco será inmediata mientras continúen las limitaciones energéticas que afectan el ensamblaje.
Antes de esta adquisición, 62 de los 106 camiones registrados en La Habana estaban fuera de servicio, según las cifras divulgadas sobre la flota en febrero.

















