Una cubana en Soria se ha hecho cargo del bar de Fresno de Caracena, una localidad con menos de veinte habitantes.
Se llama Lupe y llegó desde Cuba a España junto a su hijo Yannier. Su historia, compartida por la página de Facebook Wanderlust España, muestra cómo un establecimiento pequeño puede tener un papel central en la vida diaria de un pueblo.
Lupe prepara cafés, cocina algunos platos para personas mayores y conversa con los vecinos que acuden al local. En Fresno de Caracena, el bar ofrece un lugar donde encontrarse, además de sus servicios habituales.
Un bar para los vecinos de Fresno de Caracena
Con menos de veinte habitantes, la localidad soriana cuenta con pocos espacios de reunión. Por eso, mantener abierto el bar permite conservar una parte de la rutina compartida por sus vecinos.
La actividad de Lupe no se limita a atender a quienes piden algo en la barra. Según el relato difundido por Wanderlust España, también prepara comida para algunas personas mayores y dedica tiempo a conversar con ellas.
La página presenta su experiencia como un ejemplo del papel que pueden desempeñar los nuevos residentes en los municipios rurales. En este caso, la oportunidad laboral de Lupe está ligada a un servicio que ya tenía valor para la comunidad.
La nacionalidad española y el traslado desde Cuba
Los abuelos de Lupe eran asturianos. Gracias a esa ascendencia, obtuvo la nacionalidad española mediante la Ley de Memoria Democrática y pudo establecerse en España.
Su destino fue Fresno de Caracena, en la provincia de Soria. Allí asumió la atención del bar, mientras su hijo Yannier encontró trabajo como camarero en un hotel cercano.
La vida de esta cubana en Soria también está marcada por la separación familiar. Según Wanderlust España, Lupe ha sentido especialmente la distancia de sus nietos, que todavía no se han reunido con ella.
El acompañamiento y los planes de la familia
Wanderlust España señala que el proceso de instalación contó con el acompañamiento de Wanderlust Oportunidad Rural, la Asociación ADEM y el proyecto Herencia Viva, junto a su presidenta, Estela.
Ese apoyo forma parte de la experiencia que relata la página: Lupe encontró una ocupación en el pueblo y Yannier trabaja en las cercanías. El caso permite observar qué significa instalarse en una localidad pequeña, más allá de cambiar de domicilio.
De acuerdo con la misma fuente, está prevista la llegada a España de la esposa de Yannier y de sus dos hijos. La página no precisa una fecha para ese viaje.

















