El actual presidente cubano Miguel Díaz-Canel prometió que las nuevas medidas no olvidarán a los pobres y jubilados en Cuba porque «tenemos que proteger a los más vulnerables».
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel aseguró este viernes que el paquete de 176 medidas económicas aprobado por el régimen no responde a presiones de Estados Unidos y prometió que su aplicación no dejará desprotegidos a los jubilados ni a los sectores más vulnerables de la población.
Las declaraciones fueron realizadas durante la clausura del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), en medio de la profunda crisis económica que atraviesa la isla, marcada por la inflación, el desabastecimiento, los apagones y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y las pensiones.
«No vamos a olvidar a los pobres», dice Canel en Cuba
Durante su intervención, Díaz-Canel defendió las reformas económicas impulsadas por el Gobierno y aseguró que todas las transformaciones tendrán un componente social.
«En las transformaciones todo lo que se aplique tiene que tener una mirada hacia los sectores más vulnerables, tener en cuenta a los jubilados. Lo que estamos buscando es beneficio, que no se acreciente la desigualdad, al contrario, que la vayamos eliminando», afirmó.
El mandatario insistió en que las medidas buscan fortalecer el modelo económico cubano y rechazó que respondan a las recientes sanciones impuestas por la administración de Donald Trump.
«Lo estamos haciendo para perfeccionarnos, para poder salir adelante, para vencer ese bloqueo», declaró.
Las promesas llegan en medio de una fuerte crisis
Las declaraciones del gobernante llegan cuando millones de cubanos enfrentan uno de los momentos económicos más difíciles de las últimas décadas.
La inflación continúa afectando el precio de los alimentos, mientras los salarios y las pensiones oficiales siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
En los últimos meses, el propio Gobierno ha reconocido dificultades para garantizar productos de la canasta básica, combustible y generación eléctrica, factores que han provocado prolongados apagones en todo el país.
A ello se suma la reciente eliminación de los topes de precios para varios alimentos importados, una decisión que ha despertado preocupación entre numerosos ciudadanos por el posible aumento del costo de productos esenciales.
«Las medidas no son por presión de Estados Unidos»
Díaz-Canel también negó que las reformas económicas respondan al endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba.
Según explicó, las 176 medidas forman parte de un proceso de actualización diseñado por el propio Gobierno para enfrentar la crisis económica y preservar el sistema socialista.
«Tenía que hacerse para salvar la Revolución y continuar la construcción socialista», sostuvo.
Cubanos reaccionan con escepticismo
Las palabras del mandatario generaron numerosas reacciones en redes sociales, donde muchos cubanos cuestionaron que las promesas lleguen en medio del deterioro de las condiciones de vida.
«Los pobres nunca dejaron de existir; lo que cada día hay más», escribió un usuario.
«Protejan primero el bolsillo de los jubilados, que una pensión ya no alcanza ni para comprar alimentos básicos», comentó otra internauta.
Otro cubano resumió el sentimiento de muchos con una frase repetida en los comentarios: «Lo que necesitamos no son discursos, sino comida, electricidad y salarios que alcancen».
Mientras tanto, otros recordaron que muchas familias dependen actualmente de las remesas enviadas desde el extranjero para poder cubrir gastos básicos como la alimentación, los medicamentos o el combustible para cocinar.
Aunque el Gobierno sostiene que las nuevas medidas buscan corregir distorsiones económicas y mejorar la producción nacional, economistas independientes han advertido que sus resultados dependerán de la capacidad de aumentar la oferta de bienes y controlar la inflación.
Por ahora, buena parte de la población continúa observando con incertidumbre la implementación de las reformas, mientras el costo de la vida sigue aumentando y los ingresos permanecen muy por debajo de los precios del mercado.















