El comportamiento de las divisas en Cuba muestra este lunes una señal poco habitual. El mercado oficial y el informal se están moviendo en direcciones contrarias, pero cada vez están más cerca entre sí.
Mientras el dólar baja en el mercado informal hasta los 670 CUP, el Banco Central de Cuba continúa elevando de forma gradual su tasa oficial flotante. La diferencia entre ambas referencias se ha reducido considerablemente frente a meses anteriores.
El dólar baja en el mercado informal
Las referencias publicadas durante la mañana por elTOQUE sitúan al dólar estadounidense en 670 CUP.
La moneda pierde 5 pesos frente a la jornada anterior.
El euro también retrocede 5 pesos y se coloca en 780 CUP.
El resto de las principales referencias muestra igualmente una jornada mayoritariamente bajista:
- 1 USD: 670 CUP
- 1 EUR: 780 CUP
- 1 MLC: 464,32 CUP
- 1 CAD: 440,33 CUP
- 1 MXN: 54,96 CUP
- 1 Zelle: 660,75 CUP
- 1 CLA: 641,72 CUP
El MLC pierde 4,04 pesos y Zelle baja 1,94. La tarjeta Clásica es la principal excepción y mantiene una tendencia al alza.

El Banco Central avanza en sentido contrario
Al mismo tiempo, el Banco Central de Cuba continúa ajustando hacia arriba el valor oficial del dólar dentro del segmento cambiario flotante.
El Banco Central de Cuba elevó el dólar hasta 624 pesos, tres pesos más que antes. El euro oficial también subió y ya está en 721.06, con un aumento de 3.62 pesos.
Durante años se cuestionaron las tasas del mercado informal por estar muy alejadas de las oficiales. Hoy, sin embargo, el propio mercado oficial se acerca cada vez más a esos valores.
Eso sí, que ambas tasas se aproximen no significa que mejore el poder de compra de los cubanos. Con salarios y jubilaciones de apenas unos pocos miles de pesos, comprar dólares o euros sigue siendo extremadamente difícil.
Ese margen se ha ido estrechando a medida que el Banco Central eleva su cotización.

Dos mercados que cada vez se parecen más
Durante años existió una diferencia enorme entre el tipo de cambio establecido por las autoridades y el precio real al que cubanos compraban divisas fuera de los bancos.
Ese escenario fue precisamente uno de los argumentos utilizados para cuestionar la tasa informal elaborada por elTOQUE.
El Gobierno cubano acusó en numerosas ocasiones a esa referencia de contribuir a la especulación y al aumento de los precios.
Sin embargo, la creación de un nuevo segmento oficial con una tasa móvil está llevando al propio sistema bancario a reconocer valores mucho más próximos a los del mercado informal.
La comparación no implica que ambos mercados sean equivalentes. La disponibilidad real de divisas en los canales oficiales sigue siendo un elemento decisivo.
Pero la distancia numérica ya no es la de años anteriores.
Salarios y jubilaciones quedan atrapados en medio
Para la población, el acercamiento entre ambas tasas tiene otra lectura mucho más complicada.
El problema no es solamente cuánto cuesta un dólar, sino cuántos dólares puede comprar realmente una persona con su salario o jubilación.
Tomando como referencia los 670 CUP del mercado informal, un ingreso mensual de 4.000 CUP equivale a menos de 6 dólares.
Incluso con una tasa oficial inferior, el poder adquisitivo continúa siendo extremadamente reducido.
Un solo litro de aceite fijado por varios gobiernos locales en 2.500 CUP puede consumir más de la mitad de una jubilación de 4.000 pesos.
Un cartón de 30 huevos, con el precio de referencia de 110 CUP por unidad aplicado en algunos territorios, alcanza 3.300 CUP.
Eso deja muy poco margen para comprar arroz, medicamentos, productos de aseo, electricidad u otras necesidades.
Cuba intenta frenar los precios mientras se deprecia el peso
Todo ocurre en un contexto de fuerte inflación y pérdida del poder adquisitivo.
Durante los últimos días, gobiernos provinciales y municipales han establecido precios de referencia para alimentos como aceite, huevos, pollo y azúcar.
También aumentaron las inspecciones sobre negocios particulares, con multas, ventas forzosas y cierres temporales.
El objetivo declarado es frenar los llamados precios abusivos y especulativos.
Sin embargo, controlar el precio final resulta especialmente complejo cuando el peso continúa depreciándose y muchas mercancías dependen directa o indirectamente de divisas.
La contradicción que deja el nuevo escenario cambiario
La situación actual deja una imagen que habría resultado difícil de imaginar hace pocos años.
El mercado informal baja algunos pesos mientras el Banco Central sigue moviendo hacia arriba su propia referencia.
La brecha se reduce.
Pero ese acercamiento no significa necesariamente una mejora para los hogares cubanos.
Si los ingresos permanecen casi inmóviles mientras tanto la tasa oficial como la informal se mantienen en cientos de pesos por dólar, la capacidad de compra continúa deteriorada.
El verdadero dato que habrá que observar ahora no es solo si ambas tasas terminan encontrándose, sino qué ocurrirá con salarios, pensiones y precios si ese acercamiento se produce en niveles tan elevados.
















