El peso cubano, «secuestrado»: desde el oficialismo crecen las quejas por la falta de efectivo y los negocios que rechazan pagos digitales.
La escasez de efectivo en Cuba continúa agravándose y cada vez más ciudadanos denuncian que, pese a tener dinero en sus tarjetas bancarias, no pueden comprar productos básicos porque numerosos comercios privados se niegan a aceptar transferencias o imponen condiciones ilegales para cobrar.
La situación ha generado un fuerte debate, al punto de que el diario oficial Juventud Rebelde calificó el fenómeno como «el secuestro del peso cubano».
La publicación reconoce que el problema se ha intensificado en las últimas semanas y advierte que miles de cubanos quedan atrapados entre la falta de efectivo en los bancos y la negativa de muchos establecimientos a aceptar pagos electrónicos, a pesar de que la legislación vigente obliga a admitir tanto efectivo como transferencias.
Cubanos con dinero en la tarjeta, pero sin poder comprar
Según el análisis publicado por el medio oficial, una de las escenas más frecuentes hoy en Cuba es la de personas que llegan a un negocio con saldo suficiente en Transfermóvil o EnZona y descubren que el vendedor solo acepta efectivo.
En otros casos ocurre lo contrario: algunos comerciantes rechazan billetes de baja denominación, obligando a los clientes a buscar cambio o abandonar la compra.
Esta realidad se suma a la crisis de liquidez que enfrenta el país, donde sacar dinero de los cajeros automáticos o de las sucursales bancarias se ha convertido en una odisea para muchos cubanos.
Comercios incumplen la ley sobre los pagos electrónicos: el secuestro del peso cubano
El diario recuerda que las normas de la bancarización establecen que todos los actores económicos están obligados a aceptar pagos digitales y en efectivo, utilizando las cuentas fiscales correspondientes.
Sin embargo, denuncia que numerosos negocios incumplen estas disposiciones con argumentos como «ya alcanzamos el límite diario de transferencias» o «no hay cobertura».
Incluso, el artículo alerta sobre casos de códigos QR que no funcionan o pagos dirigidos a cuentas personales en lugar de cuentas fiscales, una práctica que además puede facilitar la evasión de impuestos.
El análisis también descarta que la solución pase por emitir más billetes. Explica que aumentar la cantidad de dinero en circulación sin respaldo productivo solo alimentaría la inflación, uno de los principales problemas que enfrenta actualmente la economía cubana.
No obstante, insiste en que la escasez de liquidez no puede convertirse en una excusa para impedir que los ciudadanos utilicen el dinero que poseen, ya sea en efectivo o de forma digital.
Como una posible alternativa, el periódico destacó una iniciativa desarrollada por jóvenes de Matanzas: una aplicación web que permite a los ciudadanos identificar y reportar, en tiempo real, qué negocios aceptan pagos electrónicos y cuáles los rechazan.
















