Miles de jubilados cubanos afrontan largas colas para cobrar pensiones de unos cuatro euros al mes. El Gobierno autoriza nuevos puntos de pago ante la falta de efectivo.
Miles de jubilados cubanos continúan enfrentándose a largas colas y horas de espera para cobrar pensiones que, en muchos casos, apenas equivalen a unos cuatro euros al cambio informal, en medio de la creciente escasez de efectivo que afecta al sistema bancario de la isla.
Según un reporte internacional, la falta de billetes ha convertido el cobro mensual de las pensiones en una auténtica carrera de obstáculos para uno de los sectores más vulnerables de la población, obligado a acudir repetidamente a sucursales bancarias y cajeros sin la garantía de poder retirar su dinero.
Pensiones de unos 3.000 pesos cubanos
Muchos jubilados reciben pensiones cercanas a 3.000 pesos cubanos mensuales, una cantidad que, al valor del mercado informal, ronda actualmente los cuatro euros, insuficiente para cubrir las necesidades básicas en un contexto marcado por la elevada inflación y la escasez de alimentos, medicamentos y otros productos esenciales.
A esta pérdida del poder adquisitivo se suma ahora la dificultad para acceder al dinero en efectivo.
Ante el creciente malestar, el Banco Central de Cuba puso en marcha desde este domingo una nueva medida que permitirá a determinados comercios realizar el pago de las pensiones de jubilación.
La presidenta del Banco Central, Juana Lilia Delgado Portal, reconoció recientemente que la demanda de efectivo por parte de los pensionistas ha superado la capacidad operativa de las oficinas bancarias, lo que ha obligado a buscar alternativas para agilizar los cobros.
La decisión busca descongestionar las sucursales bancarias y reducir las largas filas que se repiten cada mes en numerosas ciudades del país.
Los jubilados, los más afectados por la falta de efectivo
Aunque la escasez de dinero afecta a toda la población, los jubilados figuran entre los grupos más perjudicados.
Muchos dependen exclusivamente de su pensión como única fuente de ingresos y, además, no cuentan con teléfonos inteligentes, conexión estable a Internet o conocimientos suficientes para utilizar las plataformas de pago electrónico promovidas por el Gobierno dentro del proceso de bancarización.
Como consecuencia, miles de personas mayores siguen dependiendo del efectivo para realizar compras básicas y cubrir sus gastos diarios.
Como parte de las medidas anunciadas por las autoridades, el Banco Central también confirmó la próxima circulación de billetes de 2.000 y 5.000 pesos cubanos, con el objetivo de facilitar las operaciones bancarias en un escenario marcado por el aumento sostenido de los precios.
Según cifras oficiales, la inflación interanual alcanzó el 18,2 % en junio, mientras que el incremento mensual fue del 2,82 %, reflejando el deterioro del poder adquisitivo de los salarios y las pensiones.
La escasez de efectivo se suma a otros problemas que afectan a la población cubana, como los apagones diarios, la falta de combustible, el desabastecimiento de alimentos y medicamentos y las dificultades del sistema financiero.
Para miles de jubilados, el mediados de mes implica levantarse de madrugada, soportar largas colas bajo el sol y esperar durante horas para cobrar una pensión cuyo valor real resulta cada vez más insuficiente para afrontar el elevado costo de la vida en Cuba.














