Más de 50 negocios están bajo investigación en Miami por presunto comercio ilegal con Cuba. Esta semana revocaron permisos a agencias y compañías logísticas de esa ciudad y otras en Florida.
Las autoridades del condado de Miami-Dade han intensificado las acciones contra empresas presuntamente vinculadas al comercio ilegal con Cuba, en un operativo que ya ha derivado en la revocación de licencias comerciales y en la investigación de al menos 50 negocios.
La medida, anunciada por el recaudador de impuestos Dariel Fernández, busca garantizar el cumplimiento de las leyes federales y estatales que regulan las relaciones comerciales con la isla.
Según información oficial, varias empresas ya han perdido su Local Business Tax Receipt (LBTR), un requisito indispensable para operar legalmente en el condado.
Entre ellas se encuentran Managua Travel Agency Inc., conocida como Cuba Travel & Services, con sedes en Hialeah, Homestead y Miami, así como R & R Logistics Customer Freight Solutions LLC, ubicada en Doral.
Estas compañías habrían incumplido múltiples solicitudes de información por parte de las autoridades, lo que derivó en la cancelación de sus permisos.
El proceso forma parte de una revisión más amplia que ya había incluido una primera fase en la que se contactó a 75 empresas.
En esta nueva etapa, se han emitido 50 avisos de cumplimiento obligatorios a negocios cuyas actividades podrían estar relacionadas con transacciones no autorizadas con Cuba.
Las autoridades han señalado que algunas empresas lograron demostrar que operaban dentro del marco legal, mientras que otras no respondieron, lo que desencadenó sanciones más severas.
Estas acciones se sustentan en normativas como la Sección 205.0532 de los Estatutos de Florida y la Ordenanza 93-45 de Miami-Dade, que prohíben a las empresas mantener relaciones comerciales con el gobierno cubano en violación de la legislación federal estadounidense. El incumplimiento puede acarrear no solo la revocación de licencias, sino también multas y otras consecuencias legales.
El recaudador Fernández ha sido claro al señalar que el condado no permitirá que ningún negocio opere fuera de la ley. Además, advirtió que las investigaciones continúan en curso y que más empresas podrían ser objeto de revisión en las próximas semanas.
Este endurecimiento de controles refleja el contexto político y legal que rodea las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y pone bajo la lupa a sectores como el turismo y la logística, que históricamente han mantenido vínculos con la isla.













