Le costará $3500 a los emigrados interesados que inviertan o hagan negocios en la isla. Una medida con la que busca captar capital de la diáspora en medio de la profunda crisis económica que atraviesa el país.
El gobierno cubano oficializó una nueva condición migratoria para ciudadanos cubanos residentes en el exterior interesados en hacer negocios o invertir en Cuba.
La medida aparece en la Gaceta Oficial Extraordinaria No. 60 y busca acelerar la participación de emigrados en la economía nacional, en medio de una crisis marcada por falta de divisas, inflación, apagones y caída del consumo.
Una nueva categoría para negocios e inversiones
El Decreto-Ley 117/2026 crea la condición migratoria de “Inversores y de Negocios” para cubanos residentes en el exterior.
Esta figura podrá ser solicitada por quienes tengan condición de residentes en el exterior o emigrados, siempre que participen en actividades económicas autorizadas dentro del modelo cubano.
La norma llega antes de que entre plenamente en vigor la nueva Ley de Migración, que también contempla esta categoría, pero con un plazo de aplicación posterior.
Trámite en consulados o en Cuba
Los interesados podrán presentar la solicitud en consulados cubanos en el exterior o en oficinas del Ministerio del Interior si se encuentran dentro del país.
Para pedir esta condición deberán entregar una solicitud por escrito y justificar la petición.
También necesitarán un aval de un órgano, organismo o entidad cubana con la que tengan relaciones comerciales o de negocios.
La autoridad migratoria tendrá 30 días hábiles para resolver la solicitud y otros 7 días hábiles para notificar la decisión.
Derechos similares a residentes en la isla
Una vez aprobada la condición migratoria, los emigrados inversionistas podrán ejercer derechos similares a los ciudadanos residentes en Cuba mientras estén en el territorio nacional.
Esto puede facilitar trámites, operaciones y participación en proyectos económicos, aunque la norma mantiene el control estatal sobre la autorización.
La condición se conservará mientras la persona mantenga las circunstancias por las que fue aprobada.
Cuánto costará el trámite
El Ministerio de Finanzas y Precios fijó en 3,500 pesos cubanos el costo de la solicitud.
El pago queda incluido dentro de los documentos relacionados con trámites migratorios.
Aunque la cifra no parece alta al cambio informal, el verdadero peso de la medida está en su lectura política y económica.
El régimen busca capital de la diáspora
La nueva categoría marca un giro importante en la relación del Estado cubano con sus emigrados.
Durante décadas, muchos cubanos fuera de la isla fueron vistos con desconfianza política. Ahora, el Gobierno abre una vía para que participen como inversionistas o actores de negocios.
La decisión llega en un momento en que la economía cubana necesita divisas con urgencia.
El turismo no logra recuperarse, el sistema energético sigue bajo presión y el sector estatal muestra crecientes señales de agotamiento.
Dudas sobre garantías y control
Pese al anuncio, la medida puede generar desconfianza entre emigrados cubanos.
La aprobación dependerá de autoridades migratorias y de avales emitidos por entidades cubanas.
Además, persisten dudas sobre la protección real de inversiones, la propiedad privada, los cambios regulatorios y el riesgo de decisiones discrecionales.
Para muchos, el Gobierno intenta atraer capital externo sin renunciar al control político y administrativo sobre quienes inviertan.
Una apertura condicionada
La creación de esta condición migratoria puede verse como una apertura económica, pero también como una herramienta de control.
El régimen necesita recursos de los cubanos que viven fuera, pero establece filtros para decidir quién puede participar y bajo qué condiciones.
En plena crisis, la diáspora vuelve a ocupar un lugar central en los planes económicos del régimen.











