Desde diferentes provincias cubanas se verifica una ofensiva contra las Mipymes y formas de gestión, que al parecer ha sido coordinada a nivel nacional, para enfrentar los precios abusivos en alimentos y productos de primera necesidad.
Las autoridades cubanas siguen ampliando los mecanismos de control sobre precios, formas de pago y funcionamiento de los negocios privados y estatales.
En medio de la escalada del costo de alimentos y productos básicos, ahora se habilitó un número de WhatsApp para que la población reporte directamente determinadas irregularidades comerciales.
Un WhatsApp para enviar denuncias
La medida corresponde al Consejo de la Administración Municipal de Plaza de la Revolución, en La Habana.
La entidad informó que los ciudadanos podrán escribir al número 50945696 para denunciar situaciones detectadas en establecimientos privados o estatales radicados en ese municipio.
Entre las primeras causas mencionadas aparecen los llamados precios abusivos y especulativos.

Pero el mecanismo abarca otras prácticas relacionadas con los pagos electrónicos.
Negocios que rechacen transferencias también podrán ser denunciados
Las autoridades señalaron que podrán reportarse establecimientos que se nieguen a aceptar transferencias bancarias.
También aquellos que cobren un porcentaje adicional por permitir este método de pago.
La lista incluye negocios que establezcan determinados horarios para recibir transferencias o impongan límites sobre la cantidad que puede pagar el cliente.
Otro punto bajo vigilancia serán los códigos QR vinculados a cuentas personales en lugar de cuentas fiscales.
También se podrá denunciar a establecimientos que incentiven el efectivo ofreciendo precios diferentes según el método utilizado.
Más controles mientras aumentan los precios
La iniciativa aparece en un momento en que varios gobiernos provinciales y municipales están recuperando medidas de intervención directa sobre el mercado.

Durante los últimos días se han anunciado precios de referencia o máximos para aceite, huevos, arroz, pollo, leche y otros alimentos en territorios como Villa Clara, Holguín y Santiago de Cuba.
Las autoridades también han advertido sobre multas, decomisos, ventas forzosas de mercancías y posibles cierres de establecimientos cuando detecten incumplimientos.

En La Habana, el nuevo canal de WhatsApp añade ahora la denuncia ciudadana como otra herramienta para incrementar la fiscalización.
Regresa una fórmula ya utilizada anteriormente
La utilización de controles administrativos para intentar contener los precios no constituye una novedad en Cuba.
Durante distintos períodos se han aplicado topes, inspecciones reforzadas, multas y decomisos. Después algunas de esas medidas fueron modificadas o retiradas cuando generaron distorsiones en la oferta.
Ahora vuelve a observarse un endurecimiento de los controles desde gobiernos locales.
La diferencia es que la vigilancia ya no se limita al precio mostrado en un establecimiento. También alcanza la forma en que el negocio cobra y las cuentas utilizadas para recibir el dinero.
El debate vuelve a estar sobre la mesa
La medida probablemente vuelva a generar posiciones enfrentadas.
Para quienes la defienden, un canal directo de denuncias puede facilitar la detección de comercios que incumplen regulaciones o trasladan costos adicionales al consumidor.
Sus críticos consideran, en cambio, que perseguir precios elevados no resuelve las causas que los originan: escasez, inflación, depreciación del peso y elevados costos de reposición.
El principal interrogante será el mismo que ha acompañado anteriores campañas de control: si las medidas consiguen realmente bajar los precios de forma sostenida o terminan reduciendo la oferta y desplazando las ventas hacia circuitos menos visibles.
Por ahora, en Plaza de la Revolución, cualquier cliente podrá sacar el teléfono y enviar directamente su denuncia al gobierno municipal.

















