El robo de luminarias solares en Santiago de Cuba afectó varias avenidas donde los equipos habían sido instalados hacía menos de un mes.
Personas desconocidas sustrajeron parte de las lámparas fotovoltaicas colocadas para mantener el alumbrado público durante los apagones.
La iniciativa incluía vías y espacios concurridos como las avenidas Las Américas, Céspedes, Garzón, Ferreiro y la Plaza de Marte. Algunos tramos quedaron otra vez sin iluminación tras la pérdida de los equipos.
Lámparas solares para aliviar los efectos de los apagones
El Gobierno Provincial había impulsado la instalación como una alternativa ante la crisis eléctrica. Las luminarias funcionan con energía solar y reducen la dependencia del Sistema Electroenergético Nacional.
Su colocación buscaba conservar cierta iluminación nocturna en zonas transitadas durante los prolongados cortes de electricidad. Sin embargo, los robos comenzaron pocos días después de terminar los trabajos.
Hasta el 23 de agosto no existía una cifra pública sobre la cantidad de lámparas desaparecidas. Tampoco había información sobre personas detenidas o identificadas por estos hechos.
Vecinos cuestionan la vigilancia en las avenidas
El robo de luminarias solares en Santiago de Cuba provocó críticas de residentes, quienes cuestionaron la vigilancia en calles y espacios cercanos a instituciones estatales.
Una ciudadana identificada como Susana Martínez afirmó que trabajadores de la sede Mella de la Universidad de Oriente avisaron a la Policía mientras ocurría uno de los robos.
Según su testimonio, los responsables amenazaron con piedras y palos a quienes intentaran intervenir. La mujer aseguró que los agentes no acudieron al lugar durante el incidente.
Otros comentarios señalaron que varias lámparas estaban frente a instalaciones con custodios, incluido el Gobierno Municipal. Los vecinos también reclamaron mayor presencia policial durante la noche.
Daños a una infraestructura de reciente instalación
La sustracción representa una pérdida para el alumbrado urbano de la ciudad, sin que haya trascendido el costo de los equipos afectados. También reduce la utilidad de una inversión destinada a mitigar los efectos de los apagones.
El caso se suma a otros robos recientes de infraestructura energética y de telecomunicaciones en Santiago de Cuba. Entre ellos figura la sustracción de un panel solar que dejó sin servicio a más de 560 usuarios en el reparto Micro 9-2.
También se han reportado pérdidas de paneles vinculados a servicios de ETECSA en el reparto Flores. Estos equipos resultan esenciales para sostener instalaciones y servicios durante las interrupciones eléctricas.
Las autoridades cubanas contemplan sanciones severas para la sustracción o destrucción de infraestructura energética. En las avenidas afectadas, la consecuencia inmediata fue el regreso de la oscuridad a tramos que habían recibido iluminación solar semanas antes.

















