El accidente afecta ruta clave hacia el centro de Cuba.
Un tren de carga procedente del Mariel se descarriló este viernes en Guanajay, provincia de Artemisa. El convoy tenía como destino Camagüey y transportaba contenedores por una vía considerada estratégica para la logística nacional.
El incidente ocurrió alrededor de las 7:20 de la mañana, en un tramo ferroviario dentro del municipio. Hasta el momento no se reportan daños humanos, aunque las autoridades evalúan afectaciones a la maquinaria y a la línea férrea.
El accidente vuelve a poner bajo atención el estado del sistema ferroviario cubano, golpeado por problemas técnicos, deterioro de infraestructura y varios descarrilamientos registrados en los últimos años.
Un tren de carga que salía desde Mariel
El tren procedía de la terminal ferroviaria de Angosta, ubicada en el municipio Mariel, y se dirigía hacia Camagüey.
La carga incluía contenedores, entre ellos unidades asociadas a la naviera internacional CMA CGM.
Imágenes difundidas desde el lugar muestran varios vagones tipo plataforma volcados o inclinados fuera de los rieles, cerca de la estación ferroviaria de Guanajay.
La periodista Yarima Córdova Escobar informó que se evalúan las afectaciones del siniestro tanto a la maquinaria como a la vía férrea.
También precisó que no se reportan daños humanos.
Una vía importante para la logística del país
El tramo donde ocurrió el descarrilamiento conecta la terminal intermodal de Angosta, en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, con La Habana y el resto de la red ferroviaria nacional.
Esta línea tiene un peso importante para el traslado de contenedores desde el puerto del Mariel hacia otros territorios del país.
La ruta es operada por Ferromar S.A., empresa creada en 2021 para transportar buena parte de la carga generada por esa zona.
Según reportes citados sobre su actividad, Ferromar mueve aproximadamente el 70 por ciento de la carga relacionada con la Zona Especial de Desarrollo Mariel.
Por eso, cualquier interrupción en esta vía puede afectar la distribución de mercancías, el traslado de contenedores y la cadena logística entre el occidente y el centro de Cuba.
Daños aún por determinar
Hasta ahora no se ha informado cuánto tiempo tomará restablecer el tráfico ferroviario en el tramo afectado.
Las autoridades continúan revisando el estado de los vagones, la vía, los durmientes, los rieles y otros elementos de la infraestructura.
Tampoco se ha precisado si el accidente provocará retrasos en otros movimientos de carga desde Mariel hacia provincias del interior.
En este tipo de incidentes, la recuperación puede depender del estado de la vía, la disponibilidad de equipos para levantar vagones y la posibilidad de habilitar rutas alternativas.
Otro descarrilamiento reciente en Cuba
El accidente en Guanajay ocurre pocos días después de otro incidente ferroviario de gran visibilidad.
El 3 de junio, el tren de pasajeros Santiago de Cuba-La Habana se descarriló en el kilómetro 669 de la vía central, cerca del poblado de Omaja, en Las Tunas.
En ese tren viajaban unas 900 personas. Las autoridades informaron entonces que no hubo lesionados.
Aunque se trata de casos diferentes, ambos hechos vuelven a generar preocupación por la seguridad ferroviaria en Cuba.
Un sistema ferroviario con problemas acumulados
Cuba arrastra desde hace años dificultades en su red ferroviaria.
El deterioro de la infraestructura, las limitaciones para adquirir piezas, la falta de mantenimiento, los problemas técnicos y la obsolescencia de parte del material rodante han pesado sobre el funcionamiento del sistema.
Durante 2025 se reportaron varios descarrilamientos en distintas provincias del país.
Entre ellos figuran incidentes en Camagüey, Matanzas, Las Tunas, Villa Clara y la línea Hershey.
Algunos dejaron lesionados y otros solo daños materiales, pero todos reflejan la fragilidad de una red que resulta clave para pasajeros, mercancías y operaciones logísticas.
Impacto sobre una ruta estratégica
El descarrilamiento de Guanajay no involucra un tren de pasajeros, pero afecta una ruta de carga importante.
El Mariel funciona como uno de los puntos principales para la entrada y distribución de mercancías en Cuba.
Desde allí se mueven contenedores hacia diferentes destinos, en medio de una economía marcada por escasez, problemas de transporte y dificultades para sostener cadenas de suministro estables.
Por eso, el accidente no solo representa daños ferroviarios. También puede afectar la logística de cargas que dependen de esa conexión para llegar al interior del país.
Las autoridades deberán determinar las causas del descarrilamiento, el alcance de los daños y el tiempo necesario para recuperar el tráfico en la zona.











