El papa León XIV inició este sábado su visita oficial a España con una bienvenida de alto nivel por parte de los Reyes. Felipe VI y la reina Letizia acudieron al aeropuerto de Madrid-Barajas junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía.
La jornada incluyó recibimiento militar, encuentro privado y discursos institucionales en el Palacio Real de Madrid. La visita del Pontífice tendrá una agenda de 7 días por distintos puntos del país.
En su primer discurso en suelo español, León XIV agradeció el papel de España en la defensa del derecho internacional, el multilateralismo y la unidad europea. También habló del valor de los emigrantes, del legado musulmán en España y del respeto entre religiones.
Recibimiento en Madrid-Barajas
La llegada del papa León XIV tuvo lugar en el Pabellón de Estado de la Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Don Felipe y doña Letizia recibieron al Pontífice a pie de pista. También participaron en el acto la princesa Leonor y la infanta Sofía, en una imagen poco habitual por la presencia completa de la familia real.
Tras el saludo inicial, los Reyes y el Papa entraron en el Pabellón de Autoridades. Allí saludaron a 25 niños de la Diócesis de Madrid, entre ellos algunos con necesidades especiales.
Después tuvo lugar un breve encuentro institucional en el que también estuvo presente el presidente del Gobierno.
Letizia viste de blanco ante el Papa
La reina Letizia acudió vestida completamente de blanco, en cumplimiento del llamado “privilegio de blanco”.

Este protocolo está reservado a determinadas reinas católicas cuando se encuentran con el Sumo Pontífice.
Para la ocasión, doña Letizia recuperó un diseño de la firma española The 2nd Skin Co. La pieza ya la había usado durante su viaje de Estado a Egipto en septiembre de 2025.
La princesa Leonor y la infanta Sofía optaron por looks sobrios, acordes con el carácter institucional del acto.
Honores militares en el Palacio Real
Pasadas las 11:30 de la mañana, el Papa llegó a la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid.
El Pontífice fue escoltado por el Escuadrón de Escolta Real a caballo. En la plaza lo esperaba una formación de gala de la Guardia Real.
Tras el recibimiento, León XIV se situó en la tribuna de honor junto a los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
La Batería Real ejecutó una salva de 21 cañonazos, el máximo honor militar que España reserva a jefes de Estado extranjeros.
Después sonaron los himnos nacionales de la Ciudad del Vaticano y de España.
Felipe VI destaca el vínculo del Papa con Iberoamérica
Tras los himnos, el rey Felipe VI y León XIV pasaron revista a las tropas.
Luego se produjo el saludo protocolario de las delegaciones oficiales de ambos Estados.
La comitiva entró después al Palacio Real por un pasillo de honor formado por lanceros del Escuadrón de Escolta Real.

En el interior, la familia real mantuvo un encuentro privado con el Papa en el Salón de Gasparini.
Felipe VI pronunció después un discurso de bienvenida en el Salón de Columnas.
El Rey destacó la relación del Papa con el mundo hispanohablante e Iberoamérica, marcada por su trayectoria pastoral en Perú junto a la Orden de San Agustín.
También agradeció la intensidad de una agenda que llevará al Pontífice por Madrid, Barcelona y, por primera vez en una visita papal, a las Islas Canarias.
El monarca subrayó además las raíces católicas de España y la labor social, educativa y asistencial de sacerdotes, voluntarios y misioneros españoles.
Felipe VI también mencionó los casos de abusos en la Iglesia y reconoció la “claridad y firmeza” del Papa al abordar ese tema.
León XIV pide abandonar posiciones extremas
El primer discurso de León XIV en España tuvo un marcado tono humanista e institucional.
El Pontífice agradeció a España su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo. También defendió el papel de la Unión Europea como espacio de encuentro, cooperación y equilibrio en un mundo cada vez más polarizado.
León XIV pidió abandonar las posiciones extremistas del presente y apostar por la unidad. Su mensaje insistió en la necesidad de tender puentes, evitar los enfrentamientos estériles y recuperar el respeto entre pueblos, culturas y religiones.
El Papa también habló del valor de los emigrantes y de la importancia de mirar a quienes llegan de otros lugares no como una amenaza, sino como parte de la vida social y humana de los países.
En otro momento de su intervención, recordó el peso del legado musulmán en la historia de España. Lo vinculó con la convivencia histórica entre cristianos, musulmanes y judíos en la Península ibérica.
Ese punto conectó con su defensa del diálogo interreligioso y del respeto entre confesiones.
El legado español en la historia
León XIV dedicó parte de su discurso a reconocer el papel de España en la historia de la humanidad.
El Pontífice destacó el valor cultural, espiritual y humano del país, así como su influencia en el mundo hispanohablante.
También mencionó figuras como san Juan de la Cruz y santa Teresa de Ávila al hablar de la incertidumbre actual como una “noche oscura” que puede convertirse en tiempo de purificación y reconciliación.
El Papa se refirió además a los retos de las nuevas tecnologías y pidió criterios claros de discernimiento orientados a la justicia.
Su discurso cerró con una frase directa y solemne: “Dios bendiga a España”.
Una visita de 7 días
La visita de León XIV a España tendrá una duración de 7 días.
Su agenda incluirá actos institucionales, encuentros pastorales y desplazamientos a varios puntos del país.
El viaje tiene un peso especial por tratarse de la novena visita oficial de un Papa a España en la historia reciente.
La primera de esa etapa la realizó Juan Pablo II en 1982.
Con este recibimiento, la Casa Real española desplegó los máximos honores para una visita de alta relevancia diplomática, religiosa e institucional.












