Meliá y Barceló, en alerta: así afecta a los hoteles españoles en Cuba la nueva presión de Trump.
Las cadenas hoteleras españolas Meliá Hotels International y Barceló Hotel Group siguen muy de cerca los próximos movimientos de la Administración de Donald Trump, después de que Estados Unidos endureciera las sanciones contra el turismo cubano y ampliara las restricciones dirigidas al Ministerio de Turismo de la isla.
La incertidumbre crece entre las empresas españolas con presencia en Cuba, que ya preparan distintos escenarios para adaptar su actividad si Washington decide ampliar aún más las medidas.
Meliá reconoce que algunos de sus hoteles podrían verse afectados
Meliá confirmó que varios de sus establecimientos en Cuba podrían verse impactados por las nuevas sanciones debido a sus vínculos con el Ministerio de Turismo y con la empresa estatal Cubanacán.
La compañía explicó que, por el momento, no existen cambios adicionales más allá de la ampliación de la orden ejecutiva firmada por Trump, aunque reconoce que sigue evaluando las posibles consecuencias para su negocio.
Según indicó la hotelera, como empresa cotizada está preparada para proteger los intereses de sus accionistas y ha diseñado diferentes planes de actuación en función de cómo evolucione la situación política entre Washington y La Habana.
La cadena ya había comenzado a reducir su exposición en la isla tras dejar de gestionar 15 hoteles pertenecientes al grupo estatal Gaviota, una decisión adoptada antes del último endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
Barceló mantiene solo un hotel operativo
La situación también ha obligado a Barceló Hotel Group a reducir significativamente su presencia en Cuba.
Actualmente, la empresa mantiene abierto únicamente el Barceló Solymar, mientras que el segundo establecimiento que gestionaba permanece cerrado debido a la caída de la demanda turística.
La compañía aseguró que continúa operando en la isla, aunque adaptando sus recursos y equipos al contexto actual del mercado y a la disminución del flujo de visitantes.
Las nuevas sanciones forman parte de la estrategia de la Administración Trump para aumentar la presión económica sobre el Gobierno cubano, una política que también ha afectado a otros sectores clave como las remesas, la banca y la aviación.
El turismo, uno de los principales generadores de divisas para Cuba, atraviesa además una profunda crisis por la caída del número de visitantes internacionales y las dificultades económicas que vive el país.
En este escenario, las cadenas hoteleras españolas esperan conocer si Washington ampliará las restricciones a nuevas entidades vinculadas al sector turístico, una decisión que podría obligarlas a replantear parte de sus operaciones en la isla.
Aunque tanto Meliá como Barceló insisten en que continúan trabajando con normalidad dentro del marco legal vigente, reconocen que el futuro inmediato dependerá de las próximas decisiones que adopte la Casa Blanca.














