Así funcionará CAPE, el sistema para devolver millones en reclamos de aranceles de Trump en Estados Unidos. Más detalles de inmediato.
El gobierno de Estados Unidos pondrá en marcha un nuevo sistema para gestionar el reembolso de aranceles impuestos durante la administración de Donald Trump, tras una decisión judicial que los declaró ilegales.
El portal, conocido como CAPE, comenzará a operar el lunes 20 de abril de 2026 y permitirá a miles de empresas recuperar parte del dinero pagado por importaciones.
La medida surge después de que la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminara en febrero que el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles globales excedía la autoridad presidencial. Este fallo abrió la puerta a reclamaciones por miles de millones de dólares en concepto de impuestos aduaneros.
El sistema será gestionado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que ha detallado que el proceso se implementará por fases. En una primera etapa, los importadores podrán presentar solicitudes relacionadas con aranceles aplicados en los últimos 80 días, así como aquellos que aún no han sido cerrados administrativamente.
Según datos oficiales, más de 56,000 importadores ya han iniciado los trámites preliminares para acceder a estos reembolsos, que en conjunto podrían alcanzar unos 166,000 millones de dólares. Sin embargo, el proceso no será automático: las empresas deberán presentar documentación, validar sus reclamaciones y esperar la aprobación de las autoridades.
Los pagos se realizarán mediante transferencias electrónicas únicas, que incluirán intereses cuando corresponda. El tiempo estimado de procesamiento oscila entre 60 y 90 días, aunque algunos casos podrían tardar más dependiendo de su complejidad.
Es importante destacar que solo las empresas que pagaron aranceles bajo la IEEPA podrán acceder a estos reembolsos. Los consumidores finales, aunque afectados por el aumento de precios, no serán elegibles.
El lanzamiento de CAPE se produce en un contexto de continuidad de la política arancelaria en Estados Unidos, ya que la administración de Trump ha impulsado nuevas medidas comerciales bajo otras normativas.
Esto refleja la persistencia de tensiones en el comercio internacional y el impacto directo de estas decisiones en empresas y mercados globales.












