El golpe al turismo en Cuba al parecer seguirá durante todo el año, incluso en el invierno, para la venidera temporada alta, aerolíneas y agencias mantienen la suspensión de vuelos y paquetes de viaje desde Canadá por más tiempo.
El turismo en Cuba enfrenta un nuevo revés tras la decisión de varias aerolíneas y operadores turísticos de Canadá de mantener la suspensión de la venta de vuelos hacia la isla, en medio de una persistente crisis energética y un contexto geopolítico incierto. Esta medida supone otro golpe para uno de los sectores clave de la economía cubana, que no logra recuperarse tras años de dificultades.
La aerolínea canadiense Air Transat anunció la suspensión de la venta de vuelos a Cuba entre mediados de junio y finales de octubre de 2026.
La compañía explicó que la decisión responde a la escasez de combustible en la isla y a la falta de garantías sobre la estabilidad operativa durante la temporada alta de verano. Además, confirmó que reembolsará automáticamente las reservas afectadas.
A esta medida se sumó Sunwing Vacations Group, que canceló todos sus vuelos a destinos clave como Varadero y Cayo Coco entre el 20 de junio y el 9 de octubre. La empresa prevé retomar parcialmente sus operaciones a partir de octubre, aunque la incertidumbre sigue siendo elevada.
Por su parte, Air Canada ya había pospuesto su regreso a Cuba hasta noviembre de 2026, citando los apagones, el cierre de hoteles y las dificultades logísticas como factores determinantes para la caída de la demanda.
El impacto de estas decisiones es significativo, especialmente porque Canadá es el principal mercado emisor de turistas hacia Cuba. Según datos oficiales, la llegada de visitantes internacionales cayó de forma notable en los primeros meses de 2026, con una reducción importante en el flujo de turistas canadienses.
La situación se ve agravada por la advertencia del gobierno de Canadá, que recomienda evitar viajes no esenciales a Cuba debido a la escasez de combustible, electricidad, alimentos y servicios básicos. Este tipo de alertas influye directamente en la decisión de los viajeros y operadores turísticos.
Aunque algunas aerolíneas han recibido autorización para operar vuelos hacia la isla, la realidad es que la falta de combustible de aviación y las limitaciones estructurales impiden una reactivación efectiva del turismo desde Canadá a Cuba.













