Estados Unidos amplió la revisión de redes sociales para más visas de no inmigrante.
La medida ya está en vigor y puede provocar demoras si el solicitante mantiene sus perfiles privados.
El cambio forma parte de una política más estricta impulsada por la administración de Donald Trump. Según las autoridades, el análisis de la actividad en línea pasa a ser una pieza central en la evaluación de seguridad.
Nuevas reglas para quienes solicitan visa
Desde el 30 de marzo de 2026, varias embajadas de Estados Unidos comenzaron a informar sobre esta modificación en los trámites consulares. La advertencia es clara: las cuentas en redes sociales deben mantenerse públicas mientras dure el proceso.
La embajada de EEUU en México recordó que el Departamento de Estado amplió la revisión de la presencia digital de los solicitantes. Hasta ahora, ese control alcanzaba sobre todo a ciertas visas de estudio, intercambio y trabajo.
Con la nueva disposición, el alcance creció. La revisión ahora también incluye categorías como A-3, C-3, G-5, H-3, H-4 en algunos casos, K-1, K-2, K-3, Q, R-1, R-2, S, T y U.
La sede consular advirtió: “Tus cuentas de redes sociales deben permanecer públicas durante tu proceso. Tenerlas privadas puede retrasar su trámite de visa”.
Qué busca el gobierno con esta revisión
El Departamento de Estado sostuvo que la visa no es un derecho automático, sino una decisión vinculada a la seguridad nacional. Bajo ese criterio, los funcionarios pueden revisar publicaciones, interacciones y la actividad digital del solicitante.
La agencia explicó que utilizará toda la información disponible para detectar posibles riesgos antes de autorizar la entrada a Estados Unidos. Esa evaluación incluye factores relacionados con la seguridad nacional y la seguridad pública.
Según el anuncio oficial, el objetivo es reforzar los controles de antecedentes. Para eso, se pide a los solicitantes cambiar la privacidad de sus perfiles a modo público o abierto.
Más presión migratoria bajo Trump
La revisión de redes sociales no aparece como una medida aislada. Durante el actual mandato de Trump, este tipo de filtro ganó peso en distintos procesos migratorios y de viaje.
Ese escrutinio también ha estado presente en entradas a EEUU bajo el Programa de Exención de Visas, mediante el permiso electrónico ESTA. Además, el gobierno aplica controles similares en trámites sensibles como la residencia permanente y la naturalización.
La nueva política se suma a otras decisiones recientes. Entre ellas, la imposición de fianzas de hasta 15.000 dólares para determinadas visas de turismo y negocios.
Esa exigencia comenzó a aplicarse en abril a cerca de 50 países. En la lista aparecen naciones como Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Impacto para miles de solicitantes
El endurecimiento de las reglas puede afectar a personas que ya preparaban su entrevista o reunían documentos para pedir una visa temporal. Ahora, además del expediente tradicional, su vida digital queda bajo observación más directa.
Para muchos solicitantes, el mensaje es simple: revisar la configuración de privacidad puede ser tan importante como completar bien un formulario. En un contexto de mayores controles, cualquier detalle puede retrasar el proceso.













