Miles de cubanos deportados por Estados Unidos permanecen varados en México, sin una salida clara y lejos de sus familias. Muchos vivieron durante décadas en territorio estadounidense antes de ser enviados a un país con el que no tenían vínculos.
Un reportaje de Al Jazeera expone la situación de varios de estos migrantes. Algunos llegaron a Estados Unidos durante el éxodo del Mariel, en 1980. Otros entraron años después y formaron allí sus familias.
Deportados después de décadas en Estados Unidos
Ricardo Scull Delgado, Ernesto Pérez Chapman y Lázaro Díaz García se encuentran en Palenque, cerca de la frontera con Guatemala. Los tres superan los 70 años y llegaron a Estados Unidos hace más de cuatro décadas.
Según el reportaje, fueron trasladados en autobús desde Arizona durante tres días. Al llegar a Palenque, quedaron sin alojamiento estable, empleo ni acceso regular a servicios básicos.
Scull Delgado había vivido 46 años en Estados Unidos. Allí se casó, tuvo hijos y trabajó durante décadas. También cumplió una condena por un delito cometido en los años noventa.
Tras salir de prisión, debía presentarse periódicamente ante las autoridades migratorias. Fue detenido durante una de esas citas, poco antes de alcanzar la edad de jubilación.
México como destino de deportación
La política migratoria de la administración de Donald Trump ha recurrido con mayor frecuencia a deportaciones hacia terceros países. Esto ocurre cuando el país de origen no acepta el retorno o existen dificultades diplomáticas.
Cuba ha rechazado en distintos momentos vuelos de deportación desde Estados Unidos. Ante esa situación, varios cubanos terminaron enviados a México, pese a no tener residencia ni familiares allí.
Una investigación citada por Al Jazeera estimó que 4353 cubanos fueron deportados entre el inicio del segundo mandato de Trump y marzo de 2026. De ese grupo, el 27 % no tenía antecedentes penales.
Otro 16 % enfrentaba cargos pendientes y no había recibido una sentencia definitiva. Los datos muestran que no todos los expulsados tenían condenas previas.
Un acuerdo no publicado entre ambos gobiernos
Documentos presentados por abogados del Gobierno estadounidense ante un tribunal federal mencionaron aproximadamente 6000 cubanos trasladados a México durante el último año.
Los documentos también aludieron a un acuerdo no escrito para que México aceptara a ciudadanos cubanos deportados. Hasta ahora, ese entendimiento no se ha publicado oficialmente.
El juez federal William Young pidió más información sobre el procedimiento. También cuestionó si los deportados tuvieron oportunidad de impugnar el cambio de destino.
El Gobierno mexicano ha negado en varias ocasiones la existencia de un acuerdo formal con Estados Unidos. Sin embargo, continúan apareciendo testimonios de cubanos enviados a territorio mexicano.
Sin trabajo y a la espera de asilo
Los deportados en Palenque solicitaron protección ante las autoridades mexicanas. Mientras esperan una respuesta, no cuentan con residencia permanente ni acceso pleno al mercado laboral.
Según Al Jazeera, dependen de la ayuda de vecinos, organizaciones y familiares en Estados Unidos. El dinero recibido apenas alcanza para alimentos, alojamiento y medicinas.
Varios de los afectados padecen enfermedades crónicas y necesitan atención médica. Su edad también dificulta encontrar empleo y comenzar una nueva vida en otro país.
Cada semana deben acudir a las oficinas migratorias para mantener activos sus procesos de asilo. Algunos todavía esperan regresar algún día a Estados Unidos, donde permanecen sus esposas, hijos y nietos.
La congresista republicana María Elvira Salazar ha pedido explicaciones al Departamento de Seguridad Nacional. La legisladora expresó preocupación por cubanos sin antecedentes que podrían quedar incluidos en las deportaciones.
El caso refleja un cambio importante en la política que durante décadas favoreció la permanencia de cubanos en Estados Unidos. Ahora, miles enfrentan una situación incierta en México y sin una vía inmediata para reunirse con sus familias.
















