La vivienda en Miami continúa alejándose del alcance de miles de residentes. Comprar resulta complicado para los jóvenes, mientras alquilar exige una parte cada vez mayor del salario.
Un análisis reciente reúne varios indicadores que muestran el deterioro de la asequibilidad en el sur de Florida. Los datos afectan tanto a compradores como a inquilinos.
Comprar una vivienda se vuelve más difícil
En el área metropolitana de Miami, una vivienda típica alcanza los 460.000 dólares. Sin embargo, el ingreso medio de un hogar joven ronda los 92.591 dólares.
La diferencia coloca a Miami entre los grandes mercados menos accesibles para los hogares menores de 40 años. La relación entre precios e ingresos sigue muy desequilibrada.
El problema no se limita al sur de Florida. Un estudio de Pew Research clasificó al 61% de 160 áreas metropolitanas como poco o muy inaccesibles para jóvenes compradores.
En 2019, esa proporción era del 41%. El aumento refleja cómo los precios de las viviendas han avanzado más rápido que los ingresos.
Los alquileres ofrecen menos por el mismo dinero
Los inquilinos tampoco encuentran alivio. Con 1.500 dólares mensuales, una persona obtiene en Miami unos 498 pies cuadrados de espacio.
Un año antes, ese mismo presupuesto permitía alquilar cerca de 506 pies cuadrados. La reducción confirma que el dinero alcanza para viviendas más pequeñas.
Miami quedó en el último puesto entre 14 ciudades de Florida analizadas por RentCafe. Jacksonville ofrecía 902 pies cuadrados por ese precio y Tampa llegaba a 720.
Otro análisis situó a Miami como la ciudad menos asequible para alquilar entre 182 ciudades de Estados Unidos. El alquiler medio se calculó en 1.758 dólares.
Ese monto representa casi el 34% del ingreso medio local, estimado en 62.462 dólares. Además, cerca del 60% de los inquilinos enfrenta dificultades para pagar.
Escasean las viviendas para hogares de bajos ingresos
La situación resulta más grave para quienes ganan menos de la mitad del ingreso medio de la zona. Solo existen 27 viviendas asequibles por cada 100 inquilinos.
La cifra equivale aproximadamente a la mitad del promedio registrado en otras grandes áreas metropolitanas de Estados Unidos.
Florida acumula un déficit cercano a 655.900 viviendas de alquiler asequible para estos hogares. Casi un tercio de esa carencia corresponde al área metropolitana de Miami.
Las tasas hipotecarias mantienen la presión
Las tasas de interés también complican el acceso a una vivienda. La Reserva Federal mantuvo su tasa en 3,75% y dejó abierta otra posible subida.
La inflación interanual llegó al 4,2% en mayo. Ese escenario mantiene elevadas las tasas hipotecarias y limita el crédito para compradores de ingresos medios.
Los vendedores también sienten el impacto. Muchos posibles compradores aplazan sus decisiones porque las cuotas mensuales siguen siendo demasiado altas.
La combinación de precios elevados, alquileres costosos y poca oferta asequible agrava la presión sobre los residentes de Miami. Los jóvenes y los hogares de bajos ingresos figuran entre los más afectados.















