La temporada ciclónica del Atlántico comienza a mostrar más movimiento.
Este miércoles se formó la tormenta tropical Cristóbal, mientras otra perturbación más al sur mantiene una alta probabilidad de convertirse en depresión tropical durante los próximos días.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos sigue además una tercera onda tropical en el Atlántico oriental. Aunque su posibilidad de desarrollo es menor, el panorama confirma un aumento de la actividad justo cuando comienza la etapa más activa de la temporada.
Cristóbal se forma, pero no amenaza tierra firme
Cristóbal se convirtió en tormenta tropical sobre aguas abiertas del Atlántico norte. El sistema se encontraba muy lejos de las Antillas y no representaba una amenaza directa para zonas terrestres.
Según la información divulgada por el NHC, Cristóbal avanzaba sobre el Atlántico oeste-suroeste de las Azores. Su trayectoria prevista lo mantiene sobre mar abierto y se espera que encuentre aguas más frías y condiciones menos favorables.
Por ello, los pronósticos apuntan a una duración relativamente corta.
La atención se concentra ahora en AL92
El sistema que más interés genera para el Caribe es la onda tropical identificada como AL92.
En su actualización de este miércoles, el NHC situó el área de aguaceros y tormentas aproximadamente a 950 millas al oeste-suroeste de las islas de Cabo Verde.
Las condiciones ambientales podrían favorecer su organización durante los próximos días.
La probabilidad de formación ciclónica alcanza ya 80 % tanto en las próximas 48 horas como durante los próximos siete días.
El organismo estadounidense considera probable que se forme una depresión tropical mientras el sistema avanza hacia el oeste u oeste-noroeste por el Atlántico tropical central.
¿Puede acercarse al Caribe?
La trayectoria general indicada por el NHC lleva al sistema hacia el oeste y oeste-noroeste, en dirección al sector oriental del Caribe.
Eso no significa todavía que exista una amenaza confirmada para Cuba.
La perturbación se encuentra a gran distancia y todavía debe organizar un centro definido antes de que puedan elaborarse pronósticos de trayectoria con mayor precisión.
Las Antillas Menores, Puerto Rico y las Islas Vírgenes deben seguir su evolución durante los próximos días por la dirección general de desplazamiento.
Para Cuba, cualquier posible impacto dependerá de cómo evolucione después de acercarse al Caribe oriental.
El Niño puede complicar su fortalecimiento
La principal dificultad para este sistema será la fuerte cizalladura del viento presente en buena parte del Atlántico tropical.
La NOAA explica que El Niño suele aumentar la cizalladura vertical sobre el Atlántico. Este fenómeno puede dificultar que las tormentas se organicen o impedir que se fortalezcan.
Ese factor explica en parte por qué la temporada de 2026 ha permanecido relativamente tranquila hasta ahora.
La NOAA había pronosticado desde mayo una mayor posibilidad de una temporada por debajo de lo normal, precisamente por la influencia creciente de El Niño.
Otro sistema comienza a organizarse cerca de Cabo Verde
El NHC también vigila otra onda tropical ubicada varios cientos de millas al sur de Cabo Verde.
La actividad de lluvias y tormentas asociada permanece desorganizada, aunque las condiciones podrían permitir algún desarrollo durante los próximos días.
Su probabilidad de formación se sitúa en 20 % durante las próximas 48 horas y 40 % en siete días.
Ese sistema también se desplazará hacia el oeste u oeste-noroeste a través del Atlántico oriental y central.
La temporada entra en su período más activo
Cristóbal se convierte en una nueva tormenta nombrada de la temporada después de Arthur y Bertha.
Hasta este momento, la actividad ha estado muy por debajo de años recientes y todavía no se ha formado ningún huracán.
Sin embargo, mediados de agosto marca tradicionalmente el comienzo del período de mayor actividad ciclónica en el Atlántico.
La perspectiva estacional de NOAA anticipaba una temporada con mayor probabilidad de quedar por debajo del promedio, con entre ocho y 14 tormentas nombradas y entre tres y seis huracanes.
El Niño puede limitar la intensidad general de la temporada, pero no elimina el riesgo de que sistemas individuales encuentren ventanas favorables para organizarse.
Por ahora, la atención para el Caribe se concentra especialmente en AL92 y en lo que ocurra con su organización durante las próximas 48 horas.















