Las parejas que solicitan la residencia por matrimonio en Estados Unidos pueden enfrentar preguntas por separado y comprobaciones de su convivencia, explicó la abogada de inmigración Liudmila Marcelo.
Preguntas por separado durante la entrevista
Marcelo describió la llamada entrevista Stokes, en la que un oficial interroga a cada cónyuge por separado y compara sus respuestas. Es una forma de examinar si ambos conocen aspectos de su vida en común. La abogada considera que separar a la pareja puede indicar que el oficial tiene dudas sobre la relación.
Las preguntas pueden tratar sobre la casa, los horarios o las costumbres de cada persona. Entre los ejemplos que mencionó figuran el número de habitaciones, quién prepara el desayuno y qué automóvil conduce cada cónyuge. También pueden surgir preguntas sobre cómo llegaron a la cita.
Una respuesta diferente no significa necesariamente que el matrimonio sea falso. Marcelo puso como ejemplo el lado de la cama donde duerme cada uno: dos personas podrían describirlo desde perspectivas distintas. Sobre la llegada a la entrevista, aconsejó que la pareja vaya junta si esa es su forma habitual de trasladarse; hacerlo en un solo automóvil no es un requisito que establezca su explicación.
Visitas al domicilio y consultas a terceros
La abogada afirmó que se están realizando visitas domiciliarias sorpresivas, incluso por la noche, para comprobar la convivencia. Según su descripción, los oficiales observan si hay pertenencias de ambos cónyuges en la vivienda, incluidas las de uso cotidiano. Esas visitas no deben entenderse como un paso inevitable para todas las solicitudes.
Marcelo mencionó además reportes de prensa sobre posibles consultas a vecinos y empleadores. La finalidad sería contrastar datos de la relación, pero esa referencia no confirma que USCIS contacte a terceros en cada expediente. La información disponible tampoco permite establecer que exista una nueva regla general de entrevistas o visitas para todos los matrimonios.
Una relación auténtica y resultados que varían
Para quienes tramitan la residencia por matrimonio, la distinción central es entre explicar una vida compartida y tratar de memorizar respuestas idénticas. Los ejemplos de la abogada muestran que las preguntas pueden abarcar detalles sencillos, aunque una contradicción aislada también puede tener una explicación inocente.
Marcelo relató el caso de una pareja atendida en su práctica de West Palm Beach, Florida. Según contó, presentaron la petición en febrero de 2026 y la residencia fue aprobada el día de la entrevista. Se trata de un caso particular, no de un plazo aplicable a otras parejas. La propia abogada señaló que los tiempos y resultados dependen del expediente y del oficial que lo atienda.
















