Un viajero procedente de La Habana fue arrestado en el aeropuerto de Miami después de que agentes encontraran diez aves ocultas en la ropa interior que llevaba puesta.
Seis tubos cosidos a la ropa interior
Alberto Hernández Castillo, cubano de 40 años y residente permanente en Estados Unidos, llegó a Miami el lunes 5 de octubre en el vuelo 503 de Atlantic. Un agente de Aduanas y Protección Fronteriza lo seleccionó para una inspección secundaria.
Según la denuncia, Hernández Castillo respondió que no transportaba animales ni fauna silvestre en el formulario de entrada. Los agentes revisaron su equipaje de mano y una riñonera sin hallar contrabando.
Durante las preguntas sobre el viaje, observaron un bulto en la parte delantera de su cintura. Al registrarlo, encontraron seis tubos de plástico transparente, envueltos con cinta adhesiva y cosidos a la ropa interior. Los recipientes contenían diez aves vivas.
El viajero dijo que las aves eran para uso personal. Las autoridades determinaron que carecía de los documentos necesarios para importarlas y lo arrestaron. Enfrenta un cargo por contrabando de mercancías hacia Estados Unidos.
¿Qué exige la importación de aves?
La agencia federal de sanidad animal de Estados Unidos clasifica como comerciales los envíos de seis o más aves de compañía, aunque no estén destinados a la venta. Para importar aves bajo esa categoría exige un permiso, un certificado veterinario de exportación, inspección al entrar al país y cuarentena.















