El Código de las Familias que se discute ahora mismo en Cuba, ampara el derecho de las madres a reclamar la manutención para sus hijos a los padres que viven en el extranjero. Se trata de una práctica que han incorporado ya otros países en el mundo.
La obligación de dar alimentos a hijos y padres aparece en el Código de Familia vigente desde hace más de 46 años. Sin embargo, solo ahora se incorpora qué hacer si dichas personas viven fuera del país.
El miércoles la televisión cubana dedicó un espacio a tratar este asunto. Expertos en derecho internacional privado comentaron acerca de los contenidos del título XI del proyecto de código. En este se regulan las relaciones económicas y patrimoniales entre cónyuges o parejas unidas de hecho, así como las relaciones con los hijos.
En un país como Cuba, marcado durante décadas por un éxodo migratorio considerable, la modificación legal prevista adquiere una relevancia mayor. Fuera de la isla antillana vive una cuarta parte de su población. Esa es la razón por la cual Rodolfo Dávalos, profesor de Derecho de la Universidad de La Habana, defendió la pertinencia de los cambios:
«Hoy tenemos una unión afectiva de una madre cubana con un ciudadano español, procrea un niño con domicilio en Cuba, el padre se desentiende de la obligación de dar alimentos, hay un conflicto familiar internacional, entonces, ¿qué ley resulta aplicable para el conflicto? El Código de las Familias ofrece una solución adecuada y establece aplicar la normativa cubana que es la ley del domicilio del menor», aseguró.
Tramitaciones en el extranjero
En el programa televisivo se mencionó como un ejemplo el de España. Allí el organismo responsable de gestionar la solicitud sería el Ministerio de Justicia, a través de la Subdirección General de Cooperación Jurídica Internacional.
Habría que ver en cambio qué sucede con relación a Estados Unidos, donde vive la mayoría de los cubanos que han emigrado de su tierra natal. La tensa relación entre los gobiernos no augura un camino fácil en este sentido, menos si se trata de enviar dinero a Cuba.
Otra cuestión a definir sería el cálculo de la pensión que debe pagar el progenitor que reside en el exterior. La devaluación extrema que sufre el peso cubano y la inflación galopante complican la tarea de establecer un monto justo para atender las necesidades alimentarias de los hijos.







