La Fiscalía Provincial de Artemisa abrió una investigación por sabotaje tras un hecho ocurrido en la termoeléctrica de Mariel. El incidente provocó la salida no planificada de la Unidad 8 y dejó cuatro personas implicadas.
El caso ocurrió durante la madrugada del pasado 2 de septiembre en la Central Termoeléctrica Máximo Gómez Báez. La Fiscalía ofreció ahora nuevos detalles sobre lo sucedido.
Robaron 135 metros de cable en la termoeléctrica
Según la información oficial, dos ciudadanos que no trabajaban en la instalación accedieron a la central y cortaron cables energizados.
El cableado conectaba la Unidad 8 con la casa de suministro de combustible. En total, fueron sustraídos 135 metros de un cable de 19 vías.
La acción provocó que la unidad quedara fuera de generación de manera repentina. El hecho ocurrió cerca de la una de la madrugada.
La información fue divulgada por la Fiscalía Provincial de Artemisa y recogida por el periódico Trabajadores.
Cuatro personas están implicadas en el caso
Hasta el momento, las autoridades vinculan a cuatro ciudadanos con la investigación.
Dos de ellos fueron señalados como autores directos del hecho y permanecen bajo la medida cautelar de prisión provisional.
Los otros dos son custodios de la instalación que, según la investigación, no detectaron lo ocurrido. Ambos permanecen bajo fianza mientras continúa el proceso.
La Unidad de Delitos contra la Seguridad del Estado abrió el Expediente de Fase Preparatoria 36 de 2026.
La investigación se desarrolla por los presuntos delitos de sabotaje e incumplimiento del deber de preservar los bienes en entidades económicas.
Recuperaron parte del cable sustraído
Durante las investigaciones, las autoridades ocuparon 67 metros de cable eléctrico a los imputados.
Especialistas examinaron el material y determinaron que correspondía al cableado afectado en la termoeléctrica.
La identificación fue posible por acciones preventivas realizadas anteriormente sobre esos cables, de acuerdo con la información atribuida a la Fiscalía.
La institución también señaló que la reacción de trabajadores y directivos de la central evitó consecuencias mayores para el Sistema Eléctrico Nacional.
La Unidad 8 dejó de generar de forma abrupta y sin planificación. La Fiscalía sostiene que la rápida actuación dentro de la instalación permitió contener los efectos del incidente.
El caso adquiere especial relevancia por la situación del sistema eléctrico cubano, donde la disponibilidad de las unidades termoeléctricas resulta determinante para cubrir la demanda nacional.

















