El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga presentará este lunes nuevas facilidades para la inversión de cubanos residentes en el exterior, según adelantó el propio presidente cubano. El anuncio llega mientras se multiplican las señales de contactos entre Washington y La Habana sobre un posible entendimiento económico.
Este lunes 16 de marzo el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Oscar Pérez-Oliva Fraga, anunciará un paquete de medidas destinadas a facilitar la participación económica de los cubanos residentes en el exterior, particularmente de quienes viven en Estados Unidos.
El anuncio fue adelantado días atrás por el presidente Miguel Díaz-Canel, quien explicó que las nuevas decisiones son el resultado de un proceso de consultas con emigrados cubanos impulsado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Comercio Exterior.
Según el mandatario, el objetivo es facilitar la participación de los cubanos en el exterior en el desarrollo económico y social del país. “Es nuestra responsabilidad como gobierno acogerlos, escucharlos y propiciarles que tengan un espacio de participación en el desarrollo económico y social de nuestro país”, afirmó Díaz-Canel.
El presidente también destacó que gran parte de la comunidad emigrada está formada por profesionales y técnicos altamente calificados, y adelantó que las medidas permitirían una participación “más activa, menos cargada de burocracia y más flexible”.
Quién es Oscar Pérez-Oliva Fraga
El funcionario encargado de explicar las medidas es una figura relativamente reciente en la primera línea del gobierno cubano.
Oscar Pérez-Oliva Fraga fue promovido a viceprimer ministro en octubre de 2025, manteniendo al mismo tiempo la cartera de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, uno de los ministerios clave para la captación de capital.
Economista de formación, Fraga combina un perfil técnico con un apellido históricamente ligado al poder político cubano: es sobrino-nieto de Fidel Castro y Raúl Castro, lo que lo vincula indirectamente con la familia que ha dominado la política de la isla durante décadas.
Su creciente protagonismo en anuncios económicos estratégicos ha llamado la atención de observadores políticos dentro y fuera de Cuba.
Un anuncio que coincide con señales de diálogo entre Washington y La Habana
La comparecencia de Fraga ocurre además en un contexto internacional que ha generado especulación sobre posibles contactos entre Estados Unidos y Cuba.
Según un reporte exclusivo del diario USA Today, citando fuentes con conocimiento de las conversaciones, Washington y La Habana estarían explorando un acuerdo de carácter económico que podría afectar áreas como viajes, comercio e incluso sectores estratégicos de la economía cubana.
Las filtraciones apuntan a un posible escenario de apertura económica gradual sin cambios políticos inmediatos, lo que ha generado debate entre sectores del exilio cubano.
Entre los elementos mencionados en esas conversaciones se incluyen:
- una flexibilización de los viajes a Cuba,
- mayores espacios para la actividad económica vinculada a capital extranjero,
- y un proceso de apertura económica que no implicaría necesariamente una transformación inmediata del sistema político.
Las declaraciones de Trump y el posible retorno de emigrados
El contexto se ha vuelto aún más interesante por declaraciones recientes del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha insinuado que la relación con Cuba podría entrar en una nueva etapa.
En una entrevista con NBC News este mes, Trump afirmó que su administración mantiene conversaciones con la isla y mencionó explícitamente la posibilidad de que cubanos emigrados regresen al país. “Estamos hablando con Cuba. Tenemos decenas de miles de personas que fueron forzadas a salir… Tal vez quieran volver. Van a tener esa opción”, dijo el presidente.
Sus declaraciones han alimentado expectativas —y también incertidumbre— dentro de la comunidad cubana en el sur de Florida. Marcell Felipe, presidente del American Museum of the Cuban Diaspora, describió el momento como uno de gran expectativa: “Es casi surrealista. Sentimos que podría ser nuestro momento del Muro de Berlín”.
¿Un paso hacia un entendimiento más amplio?
En ese contexto, algunos analistas consideran que las medidas que anunciará Fraga podrían interpretarse como un primer movimiento interno de Cuba para facilitar una eventual apertura económica que incluya al capital de la diáspora.
Permitir una mayor participación económica de los cubanos residentes en el exterior —especialmente de quienes viven en Estados Unidos— sería coherente con un escenario de mayor interacción económica entre ambos países.
Sin embargo, por ahora esa conexión sigue siendo una hipótesis. El alcance real de las medidas dependerá de detalles clave: las garantías legales para invertir, el acceso a propiedad o empresas, y el grado de autonomía económica que se permita a los ciudadanos cubanos fuera de la isla.
La comparecencia de Pérez-Oliva Fraga este lunes podría ofrecer las primeras pistas sobre hasta dónde está dispuesto a llegar el gobierno cubano.
