El Ministro de Transporte en Cuba anuncia estaciones de carga en la autopista nacional y expansión de triciclos eléctricos ante la crisis del transporte en Cuba.
El gobierno cubano confirmó este 18 de marzo un nuevo paso en su estrategia de movilidad: la instalación de estaciones de carga para vehículos eléctricos a lo largo de la autopista nacional, en paralelo al crecimiento sostenido de estos medios en ciudades y municipios.
Durante la Mesa Redonda, el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, explicó que el país trabaja en una red de infraestructura que permita extender el uso de vehículos eléctricos más allá de trayectos urbanos, una limitación que hoy condiciona su alcance.
La información, divulgada por Cubadebate, llega en un contexto donde el sistema de transporte público opera con fuertes recortes por la falta de combustible y piezas.
La autopista nacional entra en el plan eléctrico
El despliegue de estaciones de carga en la autopista nacional apunta a facilitar recorridos de larga distancia, algo que hasta ahora resulta complejo para motos, triciclos y otros medios eléctricos.
Según explicó el ministro, estas instalaciones buscan garantizar autonomía sin depender exclusivamente de puntos de carga domésticos o improvisados. La medida también intenta evitar una mayor presión sobre el sistema electroenergético, en un escenario donde la demanda eléctrica sigue siendo inestable.
Si bien el Ministro no detalló fechas ni cantidad de estaciones, sí confirmó que el proyecto forma parte de una estrategia nacional que prioriza la sostenibilidad energética y el impacto social del transporte.
Triciclos y motos eléctricas ganan terreno en la calle
El crecimiento de los vehículos eléctricos no es una proyección futura: ya se percibe en la vida cotidiana. Triciclos y motos eléctricas se han convertido en una alternativa frecuente ante la reducción del transporte estatal.
El propio Ministerio de Transporte anunció la distribución de 150 triciclos eléctricos en todos los municipios del país, comenzando por el oriente, cada uno con su estación de carga asociada. Estos equipos se suman a planes previos que apostaban por ampliar este tipo de soluciones a nivel local.
Además, se prevé el ensamblaje de 100 ecomóviles en Sancti Spíritus y Holguín, lo que refuerza la intención de producir parte de estos medios dentro del país.
Estos vehículos ofrecen ventajas claras: menor dependencia del combustible, costos operativos más bajos y mayor flexibilidad para rutas cortas o intermedias.
Un sistema bajo presión y nuevas alternativas en desarrollo
El avance de la movilidad eléctrica ocurre en medio de un escenario complejo. El ministro confirmó que la falta de combustible obligó a reducir las salidas de ómnibus nacionales a una por día por provincia y a programar trenes cada ocho días.
Ante esa situación, el gobierno prioriza servicios esenciales, como el traslado diario de más de 12 800 estudiantes de la enseñanza especial, mientras intenta sostener el resto del sistema con recursos limitados.
Asimismo, se ampliará el servicio de microbuses ruteros a otras provincias, como complemento a las soluciones eléctricas.
La combinación de infraestructura en la autopista, nuevos equipos y ajustes en la red de transporte apunta a reconfigurar la movilidad en el país. Sin embargo, su eficacia dependerá de una inversión considerable en la propia autopista nacional, cuyo estado actual —con tramos deteriorados, baches frecuentes y condiciones que elevan el riesgo— plantea un problema real. Estos factores no solo afectan la seguridad vial, sino que también ponen en duda el desempeño de vehículos eléctricos diseñados para entornos más estables y urbanos, con carrocerías y sistemas que no siempre soportan ese nivel de exigencia.













