La falta de combustible sigue golpeando el sistema eléctrico en Cuba. La UNE reconoce su impacto directo en los apagones diarios.
Cuba enfrenta otro día complicado en su sistema eléctrico, y esta vez el problema vuelve a apuntar al mismo punto: la falta de combustible. Desde el Despacho Nacional de Carga, autoridades confirmaron cifras que explican por qué los apagones no dan tregua.
El reporte matutino transmitido por la televisión nacional dejó claro que el déficit sigue alto. Para el mediodía, se estiman afectaciones de alrededor de 1100 MW, mientras que en el horario pico podrían alcanzar los 1864 MW.
Pero más allá de los números, hay una causa que se repite en cada intervención oficial. “Cuba no recibe combustible importado desde hace tres meses”, explicó el reportero durante la transmisión, al referirse al origen de la crisis energética actual.
Sin combustible, el sistema no aguanta
El director del Despacho Nacional de Carga de la Unión Eléctrica, Félix Estrada, confirmó que el problema no está solo en las averías o mantenimientos.
“La cifra ahora mismo de indisponibilidad por combustible está alrededor de los 1250 MW”, detalló.
Ese dato cambia completamente el escenario. Si ese combustible estuviera disponible, la generación podría cubrir gran parte de la demanda en horarios clave y reducir significativamente los apagones.
Estrada también explicó que existen capacidades instaladas que hoy no pueden usarse:
“Tenemos alrededor de casi 1000 MW en generación distribuida disponibles para la operación, pero están indisponibles por la falta de combustible”.
Es decir, no es solo que falte infraestructura. Hay equipos que podrían generar electricidad, pero están parados.
Apagones todo el día y sin alivio en la noche
El panorama sigue tenso. El propio reportero describió la situación sin rodeos:
“Las afectaciones se reportan en todas las provincias del país las 24 horas”.
Aunque algunas unidades se incorporaron recientemente, como las de Santa Cruz, el sistema sigue lejos de cubrir la demanda.
Actualmente hay cinco unidades en avería y dos en mantenimiento, lo que limita aún más la capacidad de generación.
Durante la jornada anterior, el pico de afectación alcanzó los 1847 MW a las 7:00 de la noche, una cifra muy cercana a lo que se espera para hoy.
El combustible se convierte en el centro del problema
En el reporte, el periodista insistió en una idea que resume la situación:
“La afectación por el combustible marca la operación del sistema. Eso es una realidad”.
Incluso al comparar escenarios, dejó claro que sin ese déficit energético, los apagones serían mucho menores.
“Si se contara con la generación distribuida y las capacidades disponibles, el escenario sería diferente”, señaló.













