En el sur de Florida, los mangos forman parte del verano casi tanto como el calor y las lluvias de la tarde. Muchos patios de Miami amanecen llenos de frutas maduras, y eso despierta una tentación común: recogerlas, aunque el árbol no sea propio.
En el sur de Florida, los mangos forman parte del verano casi tanto como el calor y las lluvias de la tarde. Muchos patios de Miami amanecen llenos de frutas maduras, y eso despierta una tentación común: recogerlas, aunque el árbol no sea propio.