El MTSS aclara quién responde por la pérdida del expediente laboral en Cuba y qué documentos alternativos sirven para no perder el derecho al retiro.
A medida que la edad de jubilación se acerca, muchos trabajadores cubanos enfrentan un muro burocrático: sus años de servicio no aparecen. El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) confirmó recientemente que la institución no guarda un registro centralizado de la trayectoria de cada empleado. Esta responsabilidad recae directamente en las administraciones de los centros de trabajo, un sistema que ha demostrado grietas profundas tras décadas de cierres de empresas, fusiones y traslados de archivos mal gestionados.
La entidad oficial enfatiza que el trabajador tiene el deber de fiscalizar su «hoja de servicios» al menos una vez al año. Sin embargo, en la práctica, muchos descubren el vacío documental cuando ya es tarde. Ante la pérdida de estos papeles, el trabajador debe acudir a la entidad original donde mantuvo la relación laboral para solicitar una rectificación. El problema escala cuando dicha empresa ya no existe, dejando al ciudadano en un limbo legal que pone en riesgo su sustento futuro.
Pruebas alternativas ante el vacío documental
Para quienes se encuentran en esta situación, el camino hacia el retiro exige una labor de rastreo de documentos antiguos. El MTSS señala que la prueba testifical —el testimonio de antiguos compañeros de trabajo— ya no cuenta con validez legal. Ahora, la reconstrucción de la historia laboral depende exclusivamente de pruebas documentales físicas.
Entre los papeles que pueden salvar una jubilación en Cuba se encuentran los contratos de trabajo originales, los movimientos de nóminas, los diplomas de reconocimiento que indiquen períodos específicos y los comprobantes de pago de la cuota sindical, siempre que conserven la fecha de emisión. Incluso el carné de trabajador puede servir como pieza del rompecabezas para confeccionar un dictamen de tiempo de servicio que valide los años reales de trabajo.
El reclamo de los afectados
La frustración crece entre quienes ven la jubilación como una meta inalcanzable. I. Maestre comentó en la página institucional del MTSS que este mecanismo termina perjudicando al eslabón más débil, pues si la institución pierde el expediente, «no se hace responsable de nada». La normativa vigente obliga al empleado a ser el custodio de una eficiencia administrativa que no siempre depende de él.
