Del pollo al aceite: cuánto cuesta alimentarse en Cuba hoy y por qué los alimentos básicos están por las nubes.
El precio de los alimentos en Cuba continúa siendo uno de los principales desafíos para la población en 2026, en medio de una crisis económica prolongada que impacta directamente el acceso a productos básicos.
Datos recientes de 14ymedio muestran una amplia variación de precios en mercados estatales, ferias y mipymes, reflejando la inestabilidad del sistema de abastecimiento y el alto costo de la vida en la isla.
Entre los productos más demandados, la leche en polvo de 900 gramos alcanza los 1700 CUP, mientras que el aceite vegetal se sitúa en torno a los 1500 CUP por litro, llegando incluso a 1800 CUP en algunos mercados.
La carne de cerdo también registra precios elevados, con valores de hasta 1500 CUP por libra, al igual que otros alimentos esenciales como el pollo, que oscila entre 425 y 550 CUP por libra dependiendo del punto de venta.
Los granos, fundamentales en la dieta cubana, mantienen precios relativamente altos. El frijol negro y el frijol colorado se comercializan entre 300 y 430 CUP por libra, mientras que el arroz alcanza los 320 CUP por libra en ferias.
A esto se suma el costo de productos básicos como el azúcar, también en 320 CUP, lo que evidencia el encarecimiento generalizado de la canasta alimentaria.
En el caso de frutas y vegetales, los precios muestran grandes diferencias. Por ejemplo, la piña puede costar 300 CUP por unidad, mientras que el mamey alcanza los 1000 CUP.
Otros productos como el limón llegan a 700 CUP por libra, la papa entre 350 y 500 CUP, y la cebolla 450 CUP por ristra. Incluso alimentos más accesibles como el plátano macho se mantienen en 50 CUP por libra, aunque en algunos mercados se encuentran opciones más económicas.
Las mipymes y ferias agropecuarias ofrecen en algunos casos precios más competitivos, como la yuca a 40 CUP por libra o el plátano burro a 20 CUP. Sin embargo, estas diferencias no compensan el impacto general del encarecimiento de los alimentos, que sigue presionando el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Además, aunque algunos productos han mostrado ligeras variaciones o incluso reducciones de precio, la tendencia general sigue siendo de altos costos y acceso limitado. Esta situación refleja no solo problemas de producción interna, sino también dificultades en la importación, distribución y comercialización de alimentos.
El precio de los alimentos en Cuba se mantiene como un indicador clave de la crisis económica, afectando directamente la calidad de vida de la población y evidenciando los retos estructurales que enfrenta el país.











