Mil televisores, lavadoras y cocinas llegan a Santiago de Cuba tras el paso del huracán Melissa. Estos son los requisitos para ser beneficiario.
Continúa la recuperación en el oriente cubano tras el azote del huracán Melissa y ahora la prensa estatal cubana informa sobre un cargamento masivo de electrodomésticos a la provincia de Santiago de Cuba. Un total de 3000 equipos nuevos han comenzado a distribuirse entre los damnificados, pero las autoridades ya aclararon que no todos los afectados entrarán en el listado de entrega, debido a la aplicación de filtros de «vulnerabilidad» y nivel de daños.
Lo que llegó a los almacenes de la UEB 108
El donativo, proveniente de Venezuela, incluye 1000 televisores, 1000 lavadoras y 1000 cocinas de gas. Según directivos del Grupo Empresarial de Comercio en la provincia, la carga se está moviendo hacia los nueve municipios santiagueros para intentar cubrir las zonas más golpeadas.
Sin embargo, el volumen de equipos es limitado comparado con la magnitud del desastre. Por ello, la prioridad se ha centrado en comunidades como Boniato, donde ya se entregaron las primeras 19 cocinas y 24 televisores a familias que quedaron «en blanco» tras el paso del meteoro.
Los 4 filtros para recibir un equipo
Para evitar conflictos, el Consejo Provincial y los trabajadores sociales establecieron una política de distribución estricta. No basta con haber sufrido el huracán; para recibir uno de estos equipos, los beneficiarios deben cumplir con requisitos específicos:
- Daño certificado: Haber sufrido una afectación directa por Melissa en su propiedad.
- Pérdida total: Se prioriza a quienes perdieron su vivienda o sus equipos anteriores quedaron destruidos por el evento.
- Situación económica: Familias con menos ingresos o baja solvencia para reponer lo perdido.
- Vulnerabilidad social: Casos de personas solas, ancianos o pacientes con enfermedades crónicas.
«Ya no tengo que prender leña»
Para muchos santiagueros, la llegada de una cocina de gas es un alivio inmediato ante la crisis energética y la falta de combustible. Una de las beneficiadas en Boniato, paciente nefrótica que vive sola, confesó que hasta ahora dependía de la leña para elaborar sus alimentos tras perderlo todo.
A pesar de que las autoridades presentan la entrega como una «distribución equitativa», la tensión en las comunidades crece a medida que los trabajadores sociales identifican quién «necesita más» el equipo. La comisión encargada, integrada por presidentes de consejos populares y factores de la comunidad, es la que finalmente decide el nombre de los 3000 “afortunados” en una provincia con cientos de miles de habitantes.






