La muerte de Juan Carlos González Marcos, conocido como Pánfilo, ha generado numerosas reacciones dentro y fuera de Cuba. Su imagen quedó marcada por un grito que recorrió la isla y las redes sociales durante años.
El hombre que irrumpió en una grabación en 2009 para pedir comida falleció en La Habana, según confirmó su entorno cercano.
Un rostro marcado por la precariedad
“Falleció mi hermano Pánfilo”, escribió Daisy Ortega para anunciar la noticia. El cubano murió en el Vedado, barrio donde durante años fue una figura conocida.
Su vida estuvo atravesada por la pobreza y el alcohol. Aun así, su figura trascendió el entorno local y se convirtió en un símbolo inesperado.
Vecinos y conocidos reaccionaron con mensajes de despedida. Carlos Espinosa Betancourt expresó: “Así lo recordaré, aunque ya en sus últimos tiempos su figura estaba deteriorada por la vida y el alcohol. Personaje famoso y popular en mi barrio, todos los conocieron por su reclamo de comida: ‘Aquí lo que hace falta es JAMAAA!!’. Descansa en Paz, amigo Pánfilo”.
Otro usuario escribió: “Vuela alto, hermano. Que Dios te tenga en la Gloria, junto a Berta. Pánfilo (Juan Carlos González Marcos) acaba de fallecer en Cuba. Mi más sentido pésame para Daisy Ortega, que fue como su segunda madre en este mundo”.
El grito que lo hizo viral
Su historia cambió en 2009, cuando interrumpió una entrevista callejera en La Habana. En medio de la grabación, lanzó un reclamo que sintetizó una realidad cotidiana.
“Lo que nos hace falta es un poco de jama, que estamos en candela, graba, oye, jamaaa… ponte pa’ aquí, jamaaa”, dijo frente a la cámara.
Salió del plano, pero regresó segundos después para insistir: “Me voy a meter, hace falta comida, que hay tremenda hambre. Te lo está diciendo ‘Pánfilo en Cuba, comida’”.
Su frase final quedó como una de las más recordadas: “¡Tremenda hambre es lo que hay asere, tremenda hambre es lo que hay, asere!”.
El video se difundió rápidamente. En pocos días, lo convirtió en una figura reconocida y en una voz espontánea de la escasez.
Reapariciones con el mismo mensaje
Con el paso de los años, Pánfilo volvió a aparecer en distintos momentos. Su mensaje apenas cambió.
En 2015 seguía repitiendo su expresión más conocida: “Oye cómo va… ¡Jamaaaa!”. Años después, en 2021, su denuncia tomó un tono más crítico.
“Ahora sí que no hay ni picadillo”, afirmó en otro video. Luego añadió: “Te lo digo yo, filma para acá, 2021 diciembre, tremenda hambre. Jamaaaaaa. Aquí sí estamos en candela, asere. Tremenda hambre la que estamos pasando, y las colassssss. Yo no he podido coger un paquete de pollo”.
De fenómeno viral a la marginalidad

El deterioro físico de Pánfilo fue evidente con el tiempo. En 2023, una activista alertó sobre su situación.
“Parece que está ya muy enfermo. Está afuera del Carmelo, si alguien lo va a ayudar yo tengo ropa y zapatos que pudiera donarle”, escribió Yamilka Lafita.
Su imagen terminó reflejando la misma realidad que denunció años antes: pobreza, abandono y exclusión.
Un símbolo que permanece
Más allá de su historia personal, Pánfilo dejó una huella en el imaginario popular. Sus frases pasaron al lenguaje cotidiano.
Expresiones como “Aquí lo que hace falta es jama” o “tremenda hambre” siguen repitiéndose en conversaciones y redes sociales.
Lo que comenzó como una escena espontánea terminó convertido en una denuncia persistente. Su voz ya no está, pero su grito sigue presente en la memoria colectiva.












