Cuba pone fecha al transporte con biometano: arrancará muy pronto, pero primero en este municipio matancero como experimento.
Cuba dio un paso clave hacia la sostenibilidad energética con la implementación del biometano en el transporte público, y ya hay fecha para su inicio.
El proyecto, ubicado en el municipio de Martí, Matanzas, se encuentra en su fase final de montaje y prevé una arrancada técnica antes del 4 de abril de 2026, marcando un hito en la transición energética del país.
Según autoridades locales, el plan contempla que para el 19 de abril, coincidiendo con la conmemoración de la Victoria de Girón, comiencen a circular cinco ómnibus abastecidos con biometano. Estos vehículos no solo ofrecerán servicio urbano dentro del municipio, sino que también conectarán con ciudades cercanas como Cárdenas y Matanzas.
El proyecto forma parte de una iniciativa más amplia enfocada en el desarrollo sostenible y la reducción de emisiones contaminantes. Está financiado por la Unión Europea y cuenta con la implementación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, además del respaldo del gobierno cubano. La participación de la empresa española GECRIO ha sido clave en el montaje tecnológico de la planta.
El biometano se produce a partir de residuos orgánicos, específicamente del excremento porcino, mediante biodigestores. Este gas es procesado, limpiado y comprimido para ser utilizado como combustible en los ómnibus. La tecnología no solo reduce la dependencia de combustibles fósiles importados, sino que también ofrece beneficios medioambientales al disminuir las emisiones de gases contaminantes.
Transporte en Cuba en la actualidad
Expertos consideran que este proyecto piloto podría marcar el inicio de una transformación más amplia en el sistema de transporte cubano. En un contexto de limitaciones energéticas, el uso de biocombustibles locales representa una alternativa viable y sostenible.
Además del impacto en el transporte, el programa incluye acciones en agroecología y fortalecimiento institucional, consolidando un modelo de desarrollo integral a nivel municipal. De tener éxito, la experiencia en Martí podría replicarse en otras regiones de Cuba.
Con una fecha ya definida para su puesta en marcha, el biometano se perfila como una solución innovadora que podría cambiar el panorama del transporte público en la isla, reduciendo costos, dependencia externa y huella ambiental.










