El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su Gobierno no impedirá el envío de petróleo a Cuba por parte de otros países, en un cambio de tono respecto a la política aplicada en los últimos meses.
Las declaraciones se produjeron este domingo, cuando el mandatario fue consultado sobre la llegada de un buque petrolero ruso a la isla.
Declaraciones desde el Air Force One
Trump explicó que no ve inconvenientes en que terceros países suministren combustible a Cuba en la actual situación.
“Tenemos un buque petrolero ahí afuera. No nos molesta que alguien reciba una carga de petróleo, porque tienen que sobrevivir”, afirmó.
El presidente añadió: “Si un país quiere enviar algo de petróleo a Cuba en este momento, no tengo problema. Prefiero dejarlo pasar, ya sea Rusia u otro país, porque la gente necesita calefacción, refrigeración y todas las demás cosas que se necesitan”.
Cambio de tono en la política hacia Cuba
Las palabras del mandatario contrastan con la estrategia mantenida previamente por Washington, centrada en restringir el acceso de la isla a fuentes externas de combustible.
En meses recientes, Estados Unidos había aplicado medidas para frenar el suministro petrolero, lo que contribuyó al agravamiento de la crisis energética en Cuba.
La nueva postura abre la puerta a posibles envíos desde otros países, aunque no se ha precisado si se mantendrá en el tiempo.
Contexto de crisis en la isla
La escasez de combustible ha provocado apagones frecuentes, afectaciones en servicios básicos y dificultades en el transporte.
El suministro energético se ha convertido en uno de los principales problemas del país, en medio de una situación económica compleja.
Por ahora, las declaraciones de Trump sugieren una flexibilización puntual, mientras se mantiene la incertidumbre sobre la evolución de la política estadounidense hacia Cuba.










