Miguel Díaz-Canel presentó como un hito tecnológico que el petróleo crudo cubano pueda refinarse. Sin embargo, la propia información oficial reconoce que la refinería Sergio Soto, de Cabaiguán, procesa crudo nacional desde 2010.
Un anuncio en plena crisis energética
El tema fue tratado durante el encuentro de abril del Consejo Nacional de Innovación. Allí, especialistas de CUPET explicaron las alternativas buscadas ante la falta de nafta, un producto clave para rebajar la viscosidad del crudo y facilitar su extracción y traslado.
La escasez de nafta se ha convertido en un problema grave para la industria petrolera cubana. Según los directivos, esa limitación está asociada al bloqueo energético impuesto por el gobierno de Estados Unidos.
Díaz-Canel celebró los resultados como una ruptura con una vieja idea dentro del país. “Rompimos un criterio, un tabú que había en el país, de que el crudo nacional no se podía refinar, que no se podía emplear en otras cosas, y prácticamente lo teníamos condenado a que se usara directamente en un grupo de termoeléctricas”, afirmó.
La refinería de Cabaiguán ya procesaba crudo cubano
El entusiasmo oficial contrasta con un dato señalado por el propio director adjunto de CUPET. La refinería Sergio Soto, ubicada en Cabaiguán, Sancti Spíritus, lleva procesando petróleo cubano desde el año 2010.
El anuncio gira ahora alrededor de una tecnología de termoconversión desarrollada por el Centro de Investigaciones del Petróleo, adscrito a CUPET.
Ese proceso busca tratar el crudo pesado de la franja norte petrolera, conocido por su alta densidad, viscosidad y contenido de azufre.
Una tecnología que no es nueva
La termoconversión no constituye una novedad en la industria internacional. Procesos como el visbreaking, el craqueo térmico o la coquización se utilizan desde hace décadas para procesar crudos pesados.
Países como Venezuela, Canadá y México han empleado estas tecnologías para reducir la viscosidad del petróleo y obtener derivados comercializables.
En el caso cubano, el anuncio apunta más a una adaptación local que a un descubrimiento tecnológico.
Además, el proyecto todavía no implica una planta industrial en funcionamiento. Lo anunciado es el avance hacia una planta piloto en la refinería de Cabaiguán.
La nota oficial no precisó costes ni plazos de construcción.
Resultados limitados hasta ahora
Las pruebas realizadas hasta el momento han tenido un alcance reducido. En una corrida experimental en la refinería Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, se obtuvo nafta para unos quince días de cobertura en la producción petrolera y de gases en Varadero.
También se produjo un diésel descrito como comercializable, aunque no de calidad especial. El fuel obtenido sigue en evaluación para su posible uso en plantas eléctricas y en la industria del níquel.
Díaz-Canel admitió que la investigación existía desde antes. “Para sorpresa mía el tema no era empezar a investigar, es que ya había ciencia constituida, había investigación; lo que había que hacer era ordenar y articular”, dijo.
Apagones y falta de combustible
El anuncio llega mientras Cuba atraviesa una crisis energética severa. El déficit eléctrico supera los mil trescientos treinta y tres megavatios y los apagones se extienden durante largas horas en varias provincias.
El país produce cerca de cuarenta mil barriles diarios de crudo nacional, una cifra que cubre solo parte de su consumo.
La falta de combustible, la baja disponibilidad de las termoeléctricas y la dependencia de envíos externos mantienen al sistema eléctrico bajo presión.
Mientras tanto, el gobierno presenta el procesamiento del crudo cubano como una vía hacia la soberanía energética. Pero los resultados anunciados aún no alivian la vida diaria de los cubanos.












