La Comunidad del Caribe calificó la situación de Cuba como una crisis humanitaria y defendió el derecho de la isla a recibir combustible, en una declaración aprobada por su Consejo de Relaciones Exteriores.
El pronunciamiento no contó con respaldo pleno. Guyana y Trinidad y Tobago reservaron su posición, una señal de diferencias internas dentro del bloque caribeño ante el tratamiento del caso cubano.
El bloque caribeño advierte sobre la situación en Cuba
El Consejo de Relaciones Exteriores y Comunitarias de CARICOM emitió la declaración tras su reunión en Suriname.
El texto expresa preocupación por el impacto de las medidas económicas y comerciales que afectan a Cuba. Según el organismo regional, esas medidas agravan el embargo impuesto contra la isla desde hace más de 6 décadas.
CARICOM también señaló que las consecuencias no solo alcanzan a los cubanos. El bloque mencionó a los nacionales de países miembros que estudian y viven en Cuba.
La declaración coloca el tema cubano dentro de una preocupación regional. El deterioro de los servicios, los problemas energéticos y las carencias materiales han tenido efectos directos sobre la población.
El Consejo sostuvo que la situación actual constituye una crisis humanitaria. Esa calificación representa uno de los puntos más fuertes del pronunciamiento.
Defensa del suministro de combustible a la isla
CARICOM afirmó el derecho soberano de Cuba a importar y recibir combustible.
El organismo condenó la obstrucción de los suministros energéticos hacia el país. Según el texto, esa situación ha contribuido al agravamiento de la crisis humanitaria.
El tema energético aparece como eje central de la declaración. Cuba atraviesa apagones prolongados y dificultades para sostener la generación eléctrica.
Para el bloque caribeño, impedir o dificultar la llegada de combustible a la isla tiene efectos directos sobre la vida diaria de la población.
La posición de CARICOM defiende que los estados puedan recibir suministros esenciales sin obstáculos externos. El texto vincula esa defensa con el respeto a la soberanía nacional.
Rechazo a una posible agresión militar
El Consejo también expresó alarma por declaraciones recientes que sugieren una posible agresión militar contra Cuba.
COFCOR insistió en la necesidad de preservar el Caribe como una zona de paz. El organismo advirtió que cualquier acción militar provocaría sufrimiento humano innecesario.
La declaración también menciona posibles costos materiales graves. Además, alerta sobre el riesgo de desestabilizar la seguridad de toda la región.
CARICOM sostiene que Cuba no representa una amenaza para ninguna nación. Esa afirmación aparece en el texto como base para rechazar medidas coercitivas y escenarios de fuerza.
El bloque calificó las medidas unilaterales contra la isla como una violación de los derechos humanos y de las normas que regulan las relaciones entre estados soberanos.
La posición se alinea con las resoluciones aprobadas cada año en la Asamblea General de la ONU contra el embargo.
Guyana y Trinidad y Tobago marcan distancia
La declaración tuvo un matiz político relevante. La República Cooperativa de Guyana y la República de Trinidad y Tobago reservaron su posición.
Esa decisión significa que ambos países no respaldaron el texto aprobado por el resto del bloque caribeño.
El gesto refleja diferencias dentro de CARICOM sobre Cuba y sobre la relación regional con Estados Unidos.
La reserva de posición no elimina la declaración, pero sí muestra que no hubo consenso pleno entre los miembros.
El caso cubano ha sido históricamente sensible en el Caribe. Varios países de la región mantienen vínculos de cooperación con La Habana, especialmente en salud y educación.
Al mismo tiempo, las relaciones con Estados Unidos pesan en las decisiones diplomáticas de algunos gobiernos caribeños.
Reunión celebrada en Paramaribo
El pronunciamiento fue emitido al cierre de la 29 reunión del COFCOR.
El encuentro se celebró del 20 al 21 de mayo en Paramaribo, Suriname. La cita estuvo presidida por el canciller Melvin Bouva.
En la reunión se abordaron otros asuntos de la agenda regional. Sin embargo, Cuba ocupó un lugar destacado por el deterioro de la crisis energética y humanitaria.
La declaración deja fijada una posición mayoritaria dentro de CARICOM. También deja visible que no todos los gobiernos del bloque están dispuestos a asumir el mismo nivel de respaldo político hacia La Habana.













