La madrugada del sábado estuvo marcada por varios disparos en la Calzada de Regla, en La Habana. El hecho ocurrió cuando se cumplían cinco años de las protestas del 11 de julio de 2021.
Vecinos del municipio describieron un ambiente de tensión, vigilancia policial y largas colas para comprar alimentos. Los apagones prolongados y la falta de agua aumentaron el malestar durante toda la jornada.
Disparos durante la madrugada en la Calzada de Regla
Las detonaciones se escucharon cerca de las 12:30 de la madrugada, en las inmediaciones del bar pizzería Dbos. El local se encuentra entre las calles Valdés y Cruz, en una zona habitualmente concurrida.
Al principio, algunos residentes pensaron que el ruido provenía del tubo de escape de un automóvil. Sin embargo, las detonaciones continuaron y varias personas aseguraron haber percibido olor a pólvora.
Según los testimonios recogidos, los disparos parecían proceder de un automóvil Lada azul. El vehículo habría pasado por la zona mientras sus ocupantes disparaban al aire.
Varias personas salieron de los establecimientos al escuchar los tiros. Otras les pidieron que permanecieran dentro y buscaran resguardo.
“Todo el que llegaba preguntaba si habíamos oído los tiros”, contó una vecina.
Hasta el momento, no se ha podido precisar quiénes viajaban en el vehículo. Tampoco se conoce el motivo de los disparos ni si las autoridades investigan formalmente lo sucedido.
Ferias abarrotadas y escasez de alimentos
Con el amanecer, Regla volvió a mostrar una imagen habitual en los últimos meses. Las calles se llenaron de colas, vendedores ambulantes y personas que buscaban alimentos.
Uno de los puntos más concurridos fue una feria donde se vendían tinas de mayonesa. Al menos cinco agentes controlaban la fila, según varios testigos.
Los policías separaban a quienes acudían con niños pequeños del resto de los compradores. Para acceder a la fila preferencial, las familias debían presentarse con el menor.
“No bastaba con decir que tenías hijos. Había que llevar al niño encima para poder entrar en esa cola”, comentó una mujer.
Algunos residentes denunciaron situaciones aún más preocupantes. Aseguraron que varios coleros ofrecían niños para facilitar el acceso a la fila prioritaria.
“Había coleros ofreciendo niños para que otras personas pudieran acceder a la fila preferencial”, afirmó uno de los vecinos.
Otro residente sostuvo que una mujer pagó 500 pesos después de utilizar a un menor para entrar en la cola. El relato refleja el nivel de precariedad que atraviesan muchas familias.
Policías desplegados en puntos estratégicos
La presencia policial se mantuvo durante todo el día. Los vecinos reportaron patrullas estacionadas en cruces importantes y agentes uniformados en distintas zonas del municipio.
También observaron a un jefe de sector cerca del semáforo principal. Algunos policías hacían compras sin quitarse el uniforme, algo que llamó la atención de los residentes.
Los habitantes relacionaron el despliegue con el quinto aniversario del 11J. También lo vincularon con protestas recientes provocadas por los apagones y la falta de agua.
En Guanabacoa, municipio vecino, varios residentes describieron una situación parecida. Allí también hubo presencia policial y largas colas durante la jornada.
Temor a nuevas protestas durante la noche
La llegada de la noche aumentó la preocupación entre los vecinos. Muchos temían que otro apagón provocara nuevas manifestaciones en Regla.
Durante la jornada estaban previstos dos partidos de fútbol, uno por la tarde y otro por la noche. Algunos residentes recordaron que el 11J de 2021 coincidió con la final de la Copa América.
El ambiente quedó marcado por la escasez, el despliegue policial y la incertidumbre. Los disparos de la madrugada añadieron más tensión a un municipio afectado por continuos cortes eléctricos.
Cinco años después de las protestas de 2021, el descontento sigue presente en muchas conversaciones. En Regla, cada cola y cada patrulla reflejaron el nerviosismo acumulado entre sus habitantes.














