El 28% de la población de Cuba enfrenta fallas en el suministro de agua potable. Así lo informó Antonio Rodríguez, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), en declaraciones recogidas por la agencia EFE.
Más de la cuarta parte de los cubanos sin acceso regular al agua
De los 9.7 millones de habitantes de la isla, unos 2.7 millones reciben el servicio con baja presión o de forma irregular. El problema no es de infraestructura hídrica solamente: es consecuencia directa de los cortes de electricidad.
Las estaciones de bombeo, las plantas de tratamiento y las redes de distribución dependen del suministro eléctrico para funcionar. Cuando se va la luz, se va el agua.
3,300 estaciones que se detienen con los apagones
Cuba tiene 3,300 estaciones de bombeo distribuidas en todo el país. Una parte importante de ellas queda fuera de servicio cada vez que hay un corte eléctrico.
«Hay lugares donde el agua se rebombea con bajas presiones y si no hay corriente se quedan muchas personas sin recibir el servicio», señaló Rodríguez, según EFE.
El déficit de generación eléctrica también ha acelerado el deterioro de equipos. En varias provincias aumentaron las roturas de tuberías y conductoras.
El plan para desconectarse de la red eléctrica nacional
El INRH trabaja en cambiar la matriz energética del sector hidráulico. La meta es que el 52% de las estaciones de bombeo opere con energías renovables, sin depender de la red eléctrica nacional.
Rodríguez también mencionó que la falta de financiamiento y la salida de proveedores internacionales han dificultado el mantenimiento y la modernización del sistema.













