La producción de pan en Ciego de Ávila atraviesa una situación crítica por la falta de harina y los apagones. La industria alimentaria provincial reconoció que no cuenta con materia prima suficiente para sostener la entrega diaria del pan de la canasta básica.
El dato confirma una preocupación constante entre los consumidores. En mayo, la provincia recibió una cantidad de harina que apenas permitió cubrir 2 jornadas de distribución para toda la población.
Harina insuficiente para el pan de la canasta básica
Rafael Pinajova, director general de la industria alimentaria en Ciego de Ávila, explicó en una entrevista con el periódico Invasor que la provincia recibió en los últimos días 32 toneladas de harina.
Según precisó, esa cantidad solo alcanzó para garantizar 2 días de pan normado a la población en lo que va de mayo. La cifra queda muy lejos de las necesidades reales del territorio.
El directivo señaló que, en condiciones normales, se entregaba diariamente una ración de 60 gramos por persona. Sin embargo, el déficit de materia prima impide mantener ese esquema durante los 30 días del mes.
La harina asignada por el balance nacional llega en niveles muy bajos. Luego se distribuye entre los municipios, y cada territorio decide qué días puede producir según la cantidad recibida.
El pan ya no llega todos los días
Pinajova reconoció que existe una afectación directa en el servicio. Según dijo, no han podido garantizar el pan durante todo el mes, aunque intentan distribuirlo según las posibilidades de cada municipio.
La situación también se complica por la crisis energética. La empresa ha tenido que recurrir a más de 25 hornos eléctricos y recuperar hornos de leña para evitar que las masas se pierdan.
En algunas unidades, la falta de electricidad impide completar el proceso normal de elaboración. Por eso, se ha trasladado masa de una panadería a otra para aprovechar los lugares con corriente disponible.
Ese movimiento altera un proceso que debería ser continuo. La masa necesita tiempo de reposo, fermentación y horneado. Cualquier interrupción puede afectar la calidad final del pan.
¿Por qué se venden dulces si falta harina para el pan?
Una de las dudas más repetidas entre la población es por qué aparecen dulces en algunas unidades si no hay harina suficiente para el pan normado.
El directivo explicó que esas producciones se realizan con una harina diferenciada. Según dijo, la empresa la obtiene mediante contratos con actores económicos y otras entidades.
Esa materia prima no forma parte del balance nacional destinado al pan de la canasta básica. Por eso, la industria asegura que puede mantener pequeñas producciones de repostería, aunque el pan normado siga afectado.
La venta de dulces, según la explicación oficial, se realiza de forma limitada. También se priorizan encargos específicos, como producciones para quinceañeras solicitadas a través de Comercio.
Pinajova afirmó que estos alimentos se destinan, en parte, a comunidades vulnerables y a lugares con mayores dificultades. Aun así, reconoció que los niveles son mínimos.
Pan liberado casi inexistente
La situación del pan liberado tampoco muestra una mejora real. El director de la industria alimentaria dijo que, en este momento, no cuentan con pan liberado de manera estable.
Cuando logran adquirir alguna cantidad de harina por otras vías, la destinan principalmente a pequeñas producciones de repostería. Si en algún momento pueden elaborar pan liberado, también se vendería de forma controlada.
La antigua cadena del pan, ahora integrada a la empresa alimentaria provincial, sí mantiene algunas ventas diferenciadas. Pero esos niveles también dependen de la materia prima que pueda conseguir la propia entidad.
En la práctica, la oferta sigue siendo muy limitada frente a la demanda de la población. El pan continúa como uno de los productos más sensibles dentro de la crisis alimentaria cubana.
Croquetas con extensores y otras alternativas
La empresa también ha intentado ampliar sus producciones con alimentos alternativos. Entre ellas figuran croquetas elaboradas con extensores de yuca, calabaza y boniato.
También mencionaron chicharritas de plátano, sopas de fideo y otras comidas destinadas a sostener alguna oferta para la población.
Otro dato llamó la atención durante la entrevista. La industria alimentaria proyecta abrir una tienda de piezas y partes de vehículos para generar ingresos.
El objetivo, según explicó Pinajova, es garantizar el salario de sus trabajadores. La empresa cuenta con talleres, transporte y personal técnico que podría prestar servicios a otras entidades o actores económicos.
La explicación muestra el deterioro del sistema productivo. Una empresa encargada de alimentos básicos busca ingresos en actividades ajenas a su función principal, mientras no puede garantizar el pan diario.













