Empresas rusas quieren exportar carnes, lácteos y pescados a Cuba, anunció Dmitri Chernishenko durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, con 90 compañías interesadas en ese negocio.
Chernishenko habló de 90 compañías interesadas en vender alimentos
El viceprimer ministro ruso Dmitri Chernishenko situó la cifra en 90 empresas y vinculó esa intención comercial con el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, conocido como SPIEF, celebrado del 3 al 6 de junio.
Según Sputnik Mundo, informó que esas compañías buscan colocar en el mercado cubano carnes, lácteos y pescados. La noticia parte de una declaración oficial hecha en ese foro, no de una especulación comercial.
¿Qué dato concreto deja el anuncio?
La novedad no está solo en el interés general de Rusia por Cuba, sino en la cifra precisa de 90 empresas y en la lista de productos mencionados. Esa combinación permite identificar un posible canal de suministro para alimentos que hoy no abundan en el mercado cubano.
Chernishenko añadió que en 2025 las importaciones rusas desde Cuba crecieron un 20%, un dato que amplía el intercambio entre ambos países y sirve como referencia del movimiento comercial reciente. En este caso, la declaración apunta a un intercambio en dos direcciones: más compras rusas a Cuba y más interés de empresas rusas por vender alimentos a la isla.
El anuncio se conoció durante el foro económico de San Petersburgo
El SPIEF funciona como una plataforma de negocios y acuerdos internacionales, por lo que la mención de Cuba en ese contexto coloca el tema en el plano económico y no solo diplomático.
A partir de esta declaración, el punto clave será comprobar si alguna de esas 90 empresas concreta ofertas, rutas de envío o acuerdos específicos con entidades cubanas. Sin esos pasos, el anuncio queda como una manifestación de interés comercial, pero ya con una cifra y productos definidos.













Las trabas principales están en que no obstante el interés de empresas foráneas en el mercado mayorista y minorista nacional cubano, ninguna de esas empresas pueden comercializar sus productos directamente en el país, tienen que depender de las mayoristas estatales y las cadenas de tiendas que al aplicar sus excesivos por cientos de ganancias, casi siempre más de 3 veces el valor de los productos puestos en la puerta de sus establecimientos, comercializados después de forma minorista con igualmente grandes márgenes comerciales en divisas convertibles al pueblo, e igualmente teniendo en cuenta que más del 80% de la población devenga miserables salarios y pensiones en moneda nacional por debajo del equivalente a 10 dólares norteamericanos mensuales, hace que las ventas sean muy bajas, y a eso súmale que el estado tiene por demás la competencia de las tiendas virtuales de envíos pagadas por familiares emigrados en el extranjero, y las mipymes privadas que comercializan en moneda nacional sus productos siempre en precios inferiores al de similares productos del estado. Saludos.