Miles de fugas de gasolina bajo tierra siguen activas o pendientes de limpieza en Florida, incluso décadas después de haber sido detectadas.
Solo en el condado de Miami-Dade existen alrededor de 1.200 puntos contaminados, según datos oficiales.
La situación preocupa a las autoridades ambientales porque muchas de estas filtraciones afectan las aguas subterráneas y, en algunos casos, se encuentran cerca de viviendas, pozos de agua potable o zonas costeras.
Más de 6.000 sitios contaminados siguen bajo vigilancia
Datos del Departamento de Protección Ambiental de Florida (DEP) muestran que existen más de 6.600 emplazamientos relacionados con derrames de combustibles que continúan en proceso de descontaminación o esperan financiación estatal para ser saneados.
De ese total, más de mil se localizan en el condado de Miami-Dade. Muchas de estas fugas proceden de antiguos tanques subterráneos de almacenamiento instalados en estaciones de servicio.
Durante décadas, esos depósitos se fabricaron con acero de pared simple, un material especialmente vulnerable a la corrosión y al deterioro con el paso del tiempo.
¿Cómo saber si hay una fuga cerca de tu vivienda?
Los residentes pueden consultar la información a través del localizador de contaminación del Departamento de Protección Ambiental de Florida.
La base de datos permite revisar documentos asociados a cada sitio contaminado, incluidos informes de evaluación y listas de verificación que indican aspectos como la cercanía a pozos de agua, la proximidad a la bahía de Biscayne o la posibilidad de que el combustible se desplace por pendientes del terreno.
Estos registros ayudan a propietarios y compradores potenciales a conocer los riesgos ambientales existentes antes de adquirir una vivienda.
Vecinos afectados durante décadas
Uno de los casos más conocidos se encuentra en el barrio de Morningside, en Miami. Según informó el Miami Herald, una vivienda continúa sufriendo las consecuencias de una fuga ocurrida hace más de 40 años en una gasolinera vecina.
Cada posible comprador debe ser informado de la existencia de la contaminación subterránea, ya que el combustible llegó a extenderse bajo la propiedad.
Florida creó en los años ochenta el Programa de Incentivos para la Detección Temprana con el objetivo de financiar la limpieza de estaciones de servicio que reportaran voluntariamente las filtraciones.
Menos fugas nuevas, pero un problema aún sin resolver
Aunque la cantidad de nuevos derrames ha disminuido considerablemente, las autoridades reconocen que el problema persiste.
En Miami-Dade se registraban cientos de nuevas fugas de gasolina y diésel a finales de los años ochenta. Sin embargo, el año pasado solo se notificaron ocho nuevos incidentes.
Los archivos históricos recuerdan la gravedad de aquella situación. Algunos residentes llegaron a denunciar olor a gasolina en fregaderos e inodoros, mientras otros tuvieron que abandonar el uso de sus pozos y depender de agua embotellada o del suministro municipal.















