Las cadenas españolas Iberostar y Barceló dejarán de operar hoteles en Cuba, según informó este martes el diario ABC. La decisión se conoce después del anuncio realizado por Meliá.
La salida de los tres grupos reduce con fuerza la presencia de grandes compañías hoteleras españolas en la isla. Estas empresas administraron numerosos establecimientos turísticos durante varias décadas.
Iberostar confirma el final de sus operaciones
Iberostar ya había dejado de operar y comercializar 12 de sus 18 hoteles en Cuba durante junio. La empresa mantenía otros seis establecimientos activos.
Ahora, la cadena también retirará esas operaciones y dejará de vender habitaciones en instalaciones cubanas.
«IberostarCuba Hotels & Resorts confirma que ya no opera ni comercializa ningún hotel en Cuba. La compañía continúa apoyando a sus equipos durante esta etapa, manteniendo su compromiso con la proyección futura del país», indicaron fuentes de la empresa a ABC.
El grupo de la familia Fluxà llevaba décadas vinculado al turismo cubano. Su presencia abarcaba destinos como La Habana, Varadero y varios cayos del país.
Barceló también abandona Cuba
Fuentes de Barceló confirmaron al periódico español el cese de sus operaciones en la isla. La compañía calificó su presencia reciente como «anecdótica».
Barceló solo administraba dos establecimientos antes de tomar esta decisión. Su retirada amplía el repliegue de las principales cadenas españolas.
Meliá había comunicado antes que cesaría definitivamente sus operaciones en Cuba a partir del viernes 24 de julio.
Las tres empresas tuvieron un papel importante dentro de la oferta turística del país. Sus acuerdos permitían gestionar hoteles estatales bajo marcas internacionales conocidas.
Las sanciones de Estados Unidos aceleran la retirada
La salida ocurre después de nuevas medidas de la Administración Trump contra empresas relacionadas con organismos estatales cubanos.
ABC vincula las decisiones con el riesgo de sanciones de Estados Unidos. Algunas instalaciones turísticas mantienen relaciones comerciales con el conglomerado militar GAESA.
Las restricciones también alcanzan a compañías relacionadas con el Ministerio de Turismo de Cuba, según la información publicada.
Las hoteleras buscan evitar posibles consecuencias sobre sus negocios internacionales. Estas empresas operan en numerosos mercados y trabajan con entidades financieras de distintos países.
Un nuevo golpe para el turismo cubano
La retirada de Iberostar, Barceló y Meliá representa otro problema para la industria turística cubana. El sector afronta una caída de visitantes y graves limitaciones económicas.
Estas cadenas aportaban promoción internacional, experiencia comercial y acceso a grandes redes de distribución turística.
También gestionaban una parte relevante de la capacidad hotelera destinada al mercado extranjero. Su salida deja dudas sobre la administración futura de varios establecimientos.
Los hoteles no necesariamente cerrarán. Podrían quedar bajo gestión estatal, cambiar de marca o pasar a otros administradores.
La decisión también puede afectar reservas, contratos, empleados y acuerdos con agencias internacionales. Las compañías todavía no han detallado cómo concluirán cada una de sus operaciones.














